lunes, 30 de junio de 2014
Y seguimos esperando la reforma de la ley del aborto
Esto ya parece una tomadura de pelo. Desde que el PP anunció su voluntad de reformar la ley del aborto han pasado ya más de dos años. Dijeron en verano, luego en navidades, luego en julio y una vez más nos han defraudado. Mientras trescientos niños siguen muriendo al día en España sólo porque sus madres no están bien informadas ni encuentran otra alternativa a su situación. No podemos seguir esperando seis meses más. España necesita a esos niños. Son nuestro futuro. Son patrimonio de la humanidad. Es necesario que se empiece el trámite parlamentario cuanto antes, por mucho que al gobierno no le apetezca.
sábado, 28 de junio de 2014
Un bebé de veinticuatro semanas de gestación

La pequeña Emily Cressey se aferra a la vida: nacida el pasado 27 de febrero, con un tiempo gestacional en el que se permite el aborto en Reino Unido, es una “bendición” para sus padres y sus tres hermanos.
REDACCIÓN HO.- La pequeña Emily, conocida como "el pequeño milagro", nació
a las 24 semanas de gestación, con tan solo un kilogramo de peso, el
pasado 27 de febrero. Solo un mes después, el 30 de marzo -Día de la
Madre en Inglaterra-, pudo recibir el primer abrazo de su mamá, Claire
Cressey, de 34 años, que nunca olvidará esa fecha. Su hija luchó por sobrevivir todo este tiempo, y se aleja cada vez más del peligro. Su caso despierta conciencias en el Reino Unido, donde es legal abortar a bebés con la misma edad gestacional.En declaraciones recogidas por el diario británico Daily Mirror, Claire expresa su felicidad. La pequeña Emily ya ha recibido su primera lactancia en biberón en brazos de su madre, que se emociona recordando ese instante: «esperé más de un mes para poder sostenerla, y esto es algo que recordaré por el resto de mi vida, fue el momento más hermoso; la mayoría de madres lo dan por sentado, incluso se hartan de hacerlo, pero yo no», declara.
La pequeña era desde el primer instante de su nacimiento un puro testimonio, aferrándose a la vida: primero con respiración ventilada, después con una máquina de presión positiva continua, necesaria para ayudar a que sus diminutos pulmones se desarrollaran hasta que pudieran valerse por sí mismos. Sus padres, Claire y Alan Coultas, y sus hermanos -Caitlin, de ocho años; Millie, de cuatro; y Brooke, de 17 meses- celebraron el coraje de Emily con un pastel.
Claire
asegura que al sostener a su bebé, «sus tubos parecieron desvanecerse y
el momento se convirtió en real; mirando a mi bebé alimentarse, me
sentí tan bien como agradecida”. «Acuno a Emily y recuerdo esas primeras pocas semanas cada día; estoy sorprendida de lo lejos que hemos llegado», advierte. «Incluso me he sorprendido a mí misma y me he dado cuenta que he encontrado una nueva fuerza interior que nunca pensé que tenía», subraya.«Hemos sido verdaderamente bendecidos por Emily», añade. «Verla sostener el biberón fue maravilloso, estoy agradecida por este tiempo, tan precioso: cuando luchas por mantener a tu bebé viva por tanto tiempo, no pasas por alto estos momentos simples. Fue tan emotivo... Nunca he experimentado nada como eso antes», añade, recordando que «Emily se acurrucó en mi pecho y se quedó dormida. Es tan pequeña, que cabe en la palma de la mano».
«Para mí, ella es perfecta», añade. «A pesar de que Emily es aún muy pequeña, está aquí: es fuerte, está determinada a vivir y es una gran luchadora. ¿Qué más podría pedir? ¡Nada!», concluye.
miércoles, 25 de junio de 2014
Diez tópicos sobre el aborto
Argumentario sobre los diez tópicos
abortistas más frecuentes - Ni un derecho, ni una conquista feminista, ni
imparable
16/Jun/2014 .Por Benigno Blanco, Presidente del Foro de la Familia. Publicado en Alfa y Omega el 20 de Diciembre de 2013.La presentación de la reforma de la
ley del aborto reavivará un debate que nunca ha desaparecido de la sociedad
española. Son muchos los mitos, las falacias y mentiras en torno a esta
cuestión, y es necesario saber hacerles frente. El Presidente del Foro Español de la Familia responde a diez tópicos
muy extendidos sobre el aborto.
1. De lo que se trata es
del derecho a decidir de la mujer.
No.
Cuando la ley permite a los libres disponer de la vida de los esclavos, a los
padres de la vida de los hijos recién nacidos, a los hombres de la vida de la
mujer, a los arios de la vida de los judíos, a los blancos de la vida de los
negros o a las embarazadas de la vida de sus hijos no nacidos…; no se trata del
derecho a decidir de los libres, los padres, los hombres, los arios, los
blancos o las embarazadas, sino de la denegación del derecho a la vida de los
esclavos, los recién nacidos, las mujeres, los judíos, los negros o los aún no
nacidos.
2. Hay dudas razonables sobre cuándo se
origina la vida humana.
No
es cierto. Hay evidencia científica de que la vida individual –y no solo en la
especie humana- se origina con la concepción al formarse el patrimonio genético
del individuo que le definirá para siempre como uno de la especie humana sin
margen de duda alguna. Y si alguien tuviese dudas al respecto, la más elemental
consideración ética debe llevar a aplicar una “presunción de humanidad” o
“presunción de vida” pues no es admisible asumir el riesgo de matar a un hombre
sobre la base de una duda (sobre si está o no está allí donde se dispara, por
ejemplo).
3. Si no se legaliza el aborto, habrá abortos
clandestinos y morirán muchas mujeres.
No
es cierto. No hay ninguna evidencia científica de que eso sea verdad, sino de
lo contrario:
-
Cuando algo se legaliza, aumenta su número; y cuando algo se prohibe, va
disminuyendo su práctica. Si no fuese así, el derecho penal carecería de razón
de ser.
-
En los países donde el aborto está prohibido (por ejemplo, Irlanda) la
mortalidad femenina por razones atinentes al embarazo y el parto es inferior a
la de países vecinos donde el aborto es legal (por ejemplo, Gran Bretaña). Lo
mismo sucede en Chile, único país de su entorno donde no se permite el aborto
por ninguna causa, respecto a los países vecinos.
-
En todos los países donde se ha legalizado el aborto, su número ha
aumentado cada vez más; y en los países donde se vuelve a proteger la vida, su
número disminuye como ha sucedido en Polonia a partir de 1993.
Este
argumento da por supuesta una falacia: la de que las mujeres en cualquier caso,
abortarán. Y eso no es cierto, las mujeres van asumiendo el aborto como una
solución a sus problemas cuando éste es legal. Si la ley no lo permite, el
aborto adquiere el carácter residual de todo lo ilícito.
4. La ONU reconoce el derecho al aborto con
carácter universal.
Es
falso. Ningún instrumento de derecho internacional en materia de derechos
humanos reconoce el derecho al aborto, ni con carácter universal (ONU) ni
regional (tratados europeos o latinoamericanos de derechos humanos). Así lo ha
establecido el TEDH respecto a Irlanda, por ejemplo.
Sí
existen algunas plataformas, conferencias internacionales o comités varios en
la comunidad internacional que han empezado a usar en los últimos años la
expresión “derechos sexuales y reproductivos” que algunos quieren interpretar
como comprensiva del derecho al aborto; pero ni esas plataformas, conferencias
o comités tienen valor jurídico vinculante para los Estados ni nunca se ha
admitido pacíficamente que esa expresión incluya el aborto.
5. La normalización del aborto es la única
opción progresista y su implantación es imparable.
No
es cierto. La normalización legal del aborto es un fenómeno muy reciente -y
siempre discutido y contestado en todos los sitios- que empezó (si dejamos de
lado los países comunistas que no respetaron ningún derecho humano) en USA en
1973 y desde ahí se fue extendiendo a Europa primero y después al resto del
mundo a impulsos de ideologías, intereses económicos y estrategias políticas
hoy muy contestadas (obsesión maltusiana por el control de la población,
revolución sexual sesentayochista, imperialismo yanqui, presión de la industria
del aborto y la anticoncepción sobre los gobiernos, ideología de género, etc).
El
aborto no solo no está normalizado en el mundo si no que encuentra cada vez más
resistencia en todas partes y en primer lugar en USA donde empezó este
fenómeno. En los EEUU ya una mayoría de la población se define como pro life y
no como pro choice según la encuesta Gallup; y más de la mitad de los Estados
de la Unión han aprobado en los últimos años leyes restrictivas del aborto con
una cadencia que sigue en aumento a pesar de contar en estos momentos con el
presidente más proabortista de su historia, Obama.
Por
otra parte, varios países del ex bloque comunista han aprobado leyes
restrictivas del aborto a partir de 1989 (el caso más exitoso es el de Polonia)
y en toda la América Latina se está produciendo una gran resistencia a la
aprobación del aborto que se exige a aquellos países de forma insistente y
colonialista desde NNUU.
En
la Europa occidental el aborto es objeto de amplio debate social en países como
España, Irlanda, Francia o Italia. En ningún sitio es algo normalizado y
pacífico.
6. Sin el aborto la “bomba
demográfica” explotaría y la vida en la Tierra sería imposible.
No
existe ninguna “bomba demográfica”, sino, por el contrario, un grave problema
demográfico de envejecimiento de la población que hace peligrar la subsistencia
de nuestras sociedades (en Europa, y en España de forma particular, esto es evidente).
Incluso los países que como China han apostado por el aborto como instrumento
de control de la población, están dando marcha atrás por los terribles
trastornos en su población que han provocado.
Incluso
si fuese verdad que existiese un problema de crecimiento de la población, no
parece que eliminar vidas humanas sea la forma más humana de resolver este
problema. El fin no justifica los medios, máxime si los medios son homicidas.
7. El aborto es una conquista feminista a la que no
podemos renunciar.
No
es cierto. El aborto es una solución machista a un problema de todos. El aborto
es la garantía última de la irresponsabilidad sexual del varón que gracias a él
deja en manos de la mujer toda la responsabilidad de las relaciones sexuales:
gracias al aborto el varón se desentiende de las consecuencias de su actividad
sexual abocando a la mujer a abortar (y es ella quien cargará con el peso
moral, sicológico y vital de esta decisión) o a asumir las consecuencias (la
responsabilidad sobre el niño) en caso de no hacerlo.
El
aborto sí que es “violencia de género” contra la mujer. Cuando se legaliza el
aborto, la mujer se puede ver sometida a todo tipo de presiones para abortar
recayendo sobre ella la “responsabilidad” de liberar a todo su entorno de la
responsabilidad sobre la vida en marcha en su interior.
8. Sin aborto legal la
“revolución sexual” estaría en peligro.
Este
argumento sí es veraz. Sin el aborto legal, la irresponsabilidad sexual
sistemática y generalizada no sería posible. La legalización del aborto es el
“precio” que pagamos para ser sexualmente irresponsables de forma sistemática
sin consecuencias en el corto plazo. Pero este precio es muy alto: millones de
niños que no llegan a nacer, millones de vidas de mujeres destrozadas, una
sexualidad deshumanizada pues su consecuencia no es la vida sino la
muerte, etc.
9. Las leyes permisivas del aborto no obligan
a nadie: quien no quiera abortar no está obligado a hacerlo.
Este argumento no es cierto pues:
a) Las
leyes permisivas del aborto crean estructuras de violencia estructural sobre la
mujer para que aborte que no existirían con carácter general si el aborto no
fuese legal. Esta es experiencia común en muchas mujeres que han abortado: no
fueron libres, sino que acudieron al aborto presionadas por un entorno que solo
les ofrecía esa “solución” a sus problemas.
b) La
legalización del aborto introduce en nuestro ordenamiento jurídico la violencia
como forma legítima de resolver problemas y esto afecta a toda la sociedad por
el efecto pedagógico de las leyes.
c) El
aborto legal supone que el Estado asume que no debe proteger la vida de un
grupo de seres humanos, los no nacidos. Se degrada así el compromiso ético y
humanista del Estado, la sociedad en su conjunto y el Derecho. Y esto siempre
tiene consecuencias (negativas).
10. Exigir la prohibición del
aborto es una inadmisible ingerencia de la Iglesia en la vida pública de una
sociedad pluralista.
Hipócrates
y Galeno no eran católicos -pues vivieron siglos antes de Cristo- y ya
establecieron que la ética médica impedía la práctica del aborto. Si
legalizásemos todo lo que la Iglesia prohíbe, deberíamos legalizar el
asesinato, la violación, el robo…y prácticamente todo lo que el Código Penal
prohíbe. No parece éste, por tanto, argumento muy serio.
Alfa y omega
lunes, 23 de junio de 2014
viernes, 20 de junio de 2014
La larga espera de la ley del aborto
Algunos llevamos ya meses esperando que salga a la luz la reforma de la ley del aborto. Éste es el momento en que todavía no sabemos ni cómo ni cuándo tendrá lugar. Primero se habló de navidades, luego de Semana Santo, más tarde de junio y ya estamos acabando el mes y no sabemos nada. Mientras tanto trescientos niños siguen muriendo al día en España. Si el gobierno no se atreve a sacar adelante la reforma más vale que lo digan claramente de una vez y dejen de darnos largas. Incluso que vuelvan a introducir el supuesto eugenésico con un control adecuado, pero que aprueben la nueva ley del aborto cuanto antes.
Además, creo que la aprobación debería de ir acompañada de una campaña informativa para demostrar de una vez por todas que la vida empieza en la concepción. La mejor manera de que la gente acepte la nueva legislación es dándoles las explicaciones precisas. De todos modos, tampoco debería ser tan difícil de aceptar, solamente si se tiene en cuenta que no se trata de prohibir el aborto, sino de volver a la primera ley que se aprobó, que contaba con el apoyo de la mayoría de los españoles. Eso sí, asegurándose de que esta vez se respetan los supuestos y no se convierte de nuevo en un coladero generalizado.
Además, creo que la aprobación debería de ir acompañada de una campaña informativa para demostrar de una vez por todas que la vida empieza en la concepción. La mejor manera de que la gente acepte la nueva legislación es dándoles las explicaciones precisas. De todos modos, tampoco debería ser tan difícil de aceptar, solamente si se tiene en cuenta que no se trata de prohibir el aborto, sino de volver a la primera ley que se aprobó, que contaba con el apoyo de la mayoría de los españoles. Eso sí, asegurándose de que esta vez se respetan los supuestos y no se convierte de nuevo en un coladero generalizado.
miércoles, 18 de junio de 2014
Día internacional de la mujer abortista
Adolfo de Barcelona ha tenido la amabilidad de mandarme este artículo
sobre las actividades pro aborto del día internacional de la mujer en
la universidad de Barcelona.
"De entrada, el postmoderno calendario de los días internacionales, universales o mundiales parece confeccionado con la buena intención de concienciarnos, entre otras cosas, de las enfermedades graves y las injusticias de diversa índole que sufre una buena parte de la humanidad, y a reflexionar sobre ellas. Sin embargo, junto a éstas no faltan manipulaciones evidentes, ni tampoco agravios comparativos y ausencias brillantes, por no hablar de las bromas de todos los gustos, de los despropósitos o sinsentidos, de las contradicciones y hasta de los sarcasmos e hipocresías.
Que el ‹‹Día Internacional de la Mujer›› (el 8 de marzo) debería llamarse más propiamente ‹‹Día Internacional del Feminismo››, o, si se quiere, ‹‹de la Mujer Feminista››, es algo que, en el tiempo en que vivimos, prácticamente no requiere explicación (además, explicaría a su vez por qué no hay también un ‹‹Día Internacional del Varón››). En todo caso, un buen ejemplo que por sí solo podría constituirse en explicación es el cartel que la denominada ‹‹Comisión de Igualdad›› de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Barcelona publicó el pasado 8 de marzo, ‹‹Día Internacional de la Mujer››, en el portal oficial de internet de dicha facultad (http://www.ub.edu/bellesarts/), al calor de la polémica suscitada por la reforma de la Ley del Aborto que promovió el ministro Alberto Ruiz-Gallardón.
El texto del cartel, traducido del catalán al castellano, es el siguiente (en dos fragmentos añado, entre corchetes, un cometario y una aclaración, respectivamente):
8 de Marzo
Día Internacional de las Mujeres
MUJERES UNIVERSITARIAS CONTRA LA REFORMA
DE LA LEY DEL ABORTO
Programa de actividades
28 de febrero: Jornadas Voces feministas en la construcción de democracias participativas. Revisando los aprendizajes desde el feminismo.
16 h. Sala de Actos.
Organiza Cooperación con la colaboración de Casa de la Mujer, Mujeres por Mujeres, Marcha Mundial de Mujeres y el apoyo de la Comisión de Igualdad de la Facultad de Bellas Artes.
6 de marzo: Debate en torno a la película ‹‹Un asunto de mujeres›› de Claudel Chabrol.
12 h. Sala de Actos.
7 de marzo: Debate en torno a la película ‹‹Un asunto de mujeres›› de Claudel Chabrol.
15 h. Sala de Actos.
8 de marzo: Acción colectiva ‹‹Construimos muros textiles de resistencia›› a cargo Dep. de Escultura. Facultad de Bellas Artes.
12-21 h. Bañolas.
10 de marzo: Debate en torno a la película ‹‹Camille Claudel 1915›› de Claudel Chabrol.
10 h. Sala de Actos.
Desde el 28 de febrero realización de un mural a cargo del alumno [sic, porque el nombre propio que sigue es femenino; hasta hace no demasiados años, podría atribuirse esto a un involuntario error gramatical, pero en el tiempo presente cabe contemplar también la posibilidad de que se trate de alguna ‹‹opción de género››] Aina Marrasé. 2.º piso.
Organiza Comisión de Igualdad
Facultad de Bellas Artes
Mi cuerpo
Yo decido [estas dos últimas líneas, en la ilustración]
Aunque este texto ya lo dice prácticamente todo de la tal ‹‹Comisión de Igualdad›› y de sus intenciones, y aunque las conclusiones vienen solas, no está de más que destaque o amplíe algunas cosas, aprovechando mi condición de ex alumno de la propia Facultad de Bellas Artes de Barcelona.
Como fácilmente puede deducirse, esa ‹‹Comisión de Igualdad›› no es otra cosa que un lobby feminista interno cuyo cometido principal es, con el pretexto de la igualdad de derechos y de oportunidades para todos sin distinción de sexo ni de orientación sexual, el de difundir la ‹‹ideología de género›› en la facultad para adoctrinar a los alumnos, ya de forma directa (mediante conferencias, seminarios, jornadas, exposiciones, asignaturas sacadas de la manga como ‹‹Psicología del Arte y Estudios de Género››…), ya de forma indirecta (mediante directrices a los profesores y catedráticos para la orientación de las asignaturas y de la bibliografía recomendada, manipulación del lenguaje…). Esto, para quienes sabemos lo que en verdad es el feminismo y la ‹‹ideología de género››, ya es en cierto modo previsible cuando se leen los objetivos y líneas de trabajo que esa ‹‹comisión›› expone —no sin ambigüedades y menos sin cinismo, como no podía ser de otra manera— en su página web (http://www.ub.edu/bellesarts/org/govern/igualtat.htm).
Antes de seguir, quisiera hacer un breve inciso de esclarecimiento: feminismo e ‹‹ideología de género›› son, en realidad, dos conceptos diferentes, aunque ésta se originó en el seno de aquél; así y todo, pienso que ello no es óbice para que podamos decir, sin temor a equivocarnos, que en la actualidad prácticamente se identifican ambos.
La influencia que ese grupo de presión ejerce en la Facultad de Bellas Artes de Barcelona queda patente en el hecho de que esta facultad permita que su en sitio web oficial se haga propaganda exclusivamente del posicionamiento contrario a la reforma de la Ley del Aborto, siendo así que saca provecho de las circunstancias para afirmar abiertamente su postura favorable al aborto sin trabas (‹‹Mi cuerpo, yo decido››). No tiene en consideración ninguna otra
opción de posicionamiento. Será que para ese lobby todos somos feministas y todos compartimos la ‹‹ideología de género›› mientras no se demuestre lo contrario, con lo que la ‹‹libertad›› por la que dice velar en todos los ámbitos académicos queda, una vez más, prostituida (nunca un valor ha sido tan prostituido como el de la libertad, y además por los mismos que dicen defenderlo: los liberales, los que se califican de ‹‹izquierdas››, el feminismo, el progresismo…).
¿Qué habría ocurrido si un grupo de ingenuos alumnos hubiera solicitado al órgano máximo de gobierno de la facultad que le cediera la sala de actos y una pared no ya del segundo piso, sino del sótano, para realizar actividades favorables no ya a la derogación de la Ley del Aborto (impensable de todo punto), sino a la reforma de esa ley? No es difícil imaginar la respuesta de los mandamases, que habrían procurado por todos los medios minimizar el ‹‹incidente›› y evitar que se convirtiera en un escándalo mayúsculo. Tal es la ‹‹libertad›› y la ‹‹pluralidad›› que tanto se pregonan en esa bendita ‹‹democracia›› por la que la ‹‹Comisión de Igualdad›› también dice velar en todos los ámbitos académicos…
Y todo esto, para colmo de males, en una universidad pública, es decir, costeada con los impuestos de todos los españoles.
Recuerdo que en un ejercicio de una asignatura teórica, Historia de la Fotografía, y en el que teníamos que expresar nuestras reflexiones y comentarios sobre unas fotografías, una de las cuales trataba sobre una manifestación abortista en los Estados Unidos a finales de los años sesenta o principios de los setenta del siglo pasado, puse de manifiesto mi posición totalmente contraria al aborto. Y entonces el profesor, que al principio del cuatrimestre nos dijo que respondería a todos nuestros ejercicios, me respondió con el silencio, un silencio que, a mi requerimiento, justificó con el argumento de que la universidad no podía posicionarse desde el punto de vista, según él, ‹‹ideológico›› (debía de ignorar que la defensa de la vida desde su mismo principio, desde la concepción, tiene una doble base ética y científica, no ideológica,) y que, por
tanto, él, como profesor y, por ello mismo, como representante de la universidad, tenía que permanecer neutral. Curioso ‹‹argumento››, porque las clases que nos impartía expelían un tufo feminista que podía olerse a más de un quilómetro de distancia, y porque mostraba una sutil parcialidad en la selección —ideológica, mira por dónde— de fotógrafos. Pero aún hay más: aquel profesor, que además era catedrático, ante la flagrante violación de la neutralidad ideológica de la facultad que implica la postura adoptada abierta y oficialmente por ésta en el asunto del aborto, ¿se ha dignado en decirle al decano de la facultad lo mismo que me dijo a mí? La verdad es que no lo sé; pero después de haberlo conocido, y sabiendo que sigue dando clases, apostaría fuerte a que no. Y es que ya sabemos —y así nos lo recuerda hipócritamente y de forma periódica la propia facultad con seminarios, conferencias, mesas redondas, exposiciones y demás— que la parcialidad, la unilateralidad, la censura, el adoctrinamiento y la imposición de ideas sólo se dan en los regímenes totalitarios (aunque si puede evitarse mencionar los comunistas, mejor), y además hay que conservar la poltrona y la cátedra…
Y para terminar, respondo a una cuestión que alguno de mis compañeros de entonces se planteaba: ¿por qué el Departamento de Escultura de la Facultad de Bellas Artes de Barcelona es el que tiene más poder, por así decirlo? Pues porque a su cargo está la ‹‹Comisión de Igualdad››, aunque ésta se componga también de ‹‹miembras›› de otros departamentos. De hecho, por lo menos en el antiguo plan de estudios de licenciatura (de cuya última promoción fui alumno), el Departamento de Escultultura era, que yo sepa, el único que convocaba cursos apologéticos del feminismo y de la ‹‹ideología de género›› entre los que tenían créditos de libre elección reconocidos. ¿Adivina el lector (‹‹o la lectora››, se añadiría en el ‹‹lenguaje de género››) cuáles de todos estos cursos eran gratis? ¡Bingo…! Y es que no faltaba más, ¿verdad?"
"De entrada, el postmoderno calendario de los días internacionales, universales o mundiales parece confeccionado con la buena intención de concienciarnos, entre otras cosas, de las enfermedades graves y las injusticias de diversa índole que sufre una buena parte de la humanidad, y a reflexionar sobre ellas. Sin embargo, junto a éstas no faltan manipulaciones evidentes, ni tampoco agravios comparativos y ausencias brillantes, por no hablar de las bromas de todos los gustos, de los despropósitos o sinsentidos, de las contradicciones y hasta de los sarcasmos e hipocresías.
Que el ‹‹Día Internacional de la Mujer›› (el 8 de marzo) debería llamarse más propiamente ‹‹Día Internacional del Feminismo››, o, si se quiere, ‹‹de la Mujer Feminista››, es algo que, en el tiempo en que vivimos, prácticamente no requiere explicación (además, explicaría a su vez por qué no hay también un ‹‹Día Internacional del Varón››). En todo caso, un buen ejemplo que por sí solo podría constituirse en explicación es el cartel que la denominada ‹‹Comisión de Igualdad›› de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Barcelona publicó el pasado 8 de marzo, ‹‹Día Internacional de la Mujer››, en el portal oficial de internet de dicha facultad (http://www.ub.edu/bellesarts/), al calor de la polémica suscitada por la reforma de la Ley del Aborto que promovió el ministro Alberto Ruiz-Gallardón.
El texto del cartel, traducido del catalán al castellano, es el siguiente (en dos fragmentos añado, entre corchetes, un cometario y una aclaración, respectivamente):
8 de Marzo
Día Internacional de las Mujeres
MUJERES UNIVERSITARIAS CONTRA LA REFORMA
DE LA LEY DEL ABORTO
Programa de actividades
28 de febrero: Jornadas Voces feministas en la construcción de democracias participativas. Revisando los aprendizajes desde el feminismo.
16 h. Sala de Actos.
Organiza Cooperación con la colaboración de Casa de la Mujer, Mujeres por Mujeres, Marcha Mundial de Mujeres y el apoyo de la Comisión de Igualdad de la Facultad de Bellas Artes.
6 de marzo: Debate en torno a la película ‹‹Un asunto de mujeres›› de Claudel Chabrol.
12 h. Sala de Actos.
7 de marzo: Debate en torno a la película ‹‹Un asunto de mujeres›› de Claudel Chabrol.
15 h. Sala de Actos.
8 de marzo: Acción colectiva ‹‹Construimos muros textiles de resistencia›› a cargo Dep. de Escultura. Facultad de Bellas Artes.
12-21 h. Bañolas.
10 de marzo: Debate en torno a la película ‹‹Camille Claudel 1915›› de Claudel Chabrol.
10 h. Sala de Actos.
Desde el 28 de febrero realización de un mural a cargo del alumno [sic, porque el nombre propio que sigue es femenino; hasta hace no demasiados años, podría atribuirse esto a un involuntario error gramatical, pero en el tiempo presente cabe contemplar también la posibilidad de que se trate de alguna ‹‹opción de género››] Aina Marrasé. 2.º piso.
Organiza Comisión de Igualdad
Facultad de Bellas Artes
Mi cuerpo
Yo decido [estas dos últimas líneas, en la ilustración]
Aunque este texto ya lo dice prácticamente todo de la tal ‹‹Comisión de Igualdad›› y de sus intenciones, y aunque las conclusiones vienen solas, no está de más que destaque o amplíe algunas cosas, aprovechando mi condición de ex alumno de la propia Facultad de Bellas Artes de Barcelona.
Como fácilmente puede deducirse, esa ‹‹Comisión de Igualdad›› no es otra cosa que un lobby feminista interno cuyo cometido principal es, con el pretexto de la igualdad de derechos y de oportunidades para todos sin distinción de sexo ni de orientación sexual, el de difundir la ‹‹ideología de género›› en la facultad para adoctrinar a los alumnos, ya de forma directa (mediante conferencias, seminarios, jornadas, exposiciones, asignaturas sacadas de la manga como ‹‹Psicología del Arte y Estudios de Género››…), ya de forma indirecta (mediante directrices a los profesores y catedráticos para la orientación de las asignaturas y de la bibliografía recomendada, manipulación del lenguaje…). Esto, para quienes sabemos lo que en verdad es el feminismo y la ‹‹ideología de género››, ya es en cierto modo previsible cuando se leen los objetivos y líneas de trabajo que esa ‹‹comisión›› expone —no sin ambigüedades y menos sin cinismo, como no podía ser de otra manera— en su página web (http://www.ub.edu/bellesarts/org/govern/igualtat.htm).
Antes de seguir, quisiera hacer un breve inciso de esclarecimiento: feminismo e ‹‹ideología de género›› son, en realidad, dos conceptos diferentes, aunque ésta se originó en el seno de aquél; así y todo, pienso que ello no es óbice para que podamos decir, sin temor a equivocarnos, que en la actualidad prácticamente se identifican ambos.
La influencia que ese grupo de presión ejerce en la Facultad de Bellas Artes de Barcelona queda patente en el hecho de que esta facultad permita que su en sitio web oficial se haga propaganda exclusivamente del posicionamiento contrario a la reforma de la Ley del Aborto, siendo así que saca provecho de las circunstancias para afirmar abiertamente su postura favorable al aborto sin trabas (‹‹Mi cuerpo, yo decido››). No tiene en consideración ninguna otra
opción de posicionamiento. Será que para ese lobby todos somos feministas y todos compartimos la ‹‹ideología de género›› mientras no se demuestre lo contrario, con lo que la ‹‹libertad›› por la que dice velar en todos los ámbitos académicos queda, una vez más, prostituida (nunca un valor ha sido tan prostituido como el de la libertad, y además por los mismos que dicen defenderlo: los liberales, los que se califican de ‹‹izquierdas››, el feminismo, el progresismo…).
¿Qué habría ocurrido si un grupo de ingenuos alumnos hubiera solicitado al órgano máximo de gobierno de la facultad que le cediera la sala de actos y una pared no ya del segundo piso, sino del sótano, para realizar actividades favorables no ya a la derogación de la Ley del Aborto (impensable de todo punto), sino a la reforma de esa ley? No es difícil imaginar la respuesta de los mandamases, que habrían procurado por todos los medios minimizar el ‹‹incidente›› y evitar que se convirtiera en un escándalo mayúsculo. Tal es la ‹‹libertad›› y la ‹‹pluralidad›› que tanto se pregonan en esa bendita ‹‹democracia›› por la que la ‹‹Comisión de Igualdad›› también dice velar en todos los ámbitos académicos…
Y todo esto, para colmo de males, en una universidad pública, es decir, costeada con los impuestos de todos los españoles.
Recuerdo que en un ejercicio de una asignatura teórica, Historia de la Fotografía, y en el que teníamos que expresar nuestras reflexiones y comentarios sobre unas fotografías, una de las cuales trataba sobre una manifestación abortista en los Estados Unidos a finales de los años sesenta o principios de los setenta del siglo pasado, puse de manifiesto mi posición totalmente contraria al aborto. Y entonces el profesor, que al principio del cuatrimestre nos dijo que respondería a todos nuestros ejercicios, me respondió con el silencio, un silencio que, a mi requerimiento, justificó con el argumento de que la universidad no podía posicionarse desde el punto de vista, según él, ‹‹ideológico›› (debía de ignorar que la defensa de la vida desde su mismo principio, desde la concepción, tiene una doble base ética y científica, no ideológica,) y que, por
tanto, él, como profesor y, por ello mismo, como representante de la universidad, tenía que permanecer neutral. Curioso ‹‹argumento››, porque las clases que nos impartía expelían un tufo feminista que podía olerse a más de un quilómetro de distancia, y porque mostraba una sutil parcialidad en la selección —ideológica, mira por dónde— de fotógrafos. Pero aún hay más: aquel profesor, que además era catedrático, ante la flagrante violación de la neutralidad ideológica de la facultad que implica la postura adoptada abierta y oficialmente por ésta en el asunto del aborto, ¿se ha dignado en decirle al decano de la facultad lo mismo que me dijo a mí? La verdad es que no lo sé; pero después de haberlo conocido, y sabiendo que sigue dando clases, apostaría fuerte a que no. Y es que ya sabemos —y así nos lo recuerda hipócritamente y de forma periódica la propia facultad con seminarios, conferencias, mesas redondas, exposiciones y demás— que la parcialidad, la unilateralidad, la censura, el adoctrinamiento y la imposición de ideas sólo se dan en los regímenes totalitarios (aunque si puede evitarse mencionar los comunistas, mejor), y además hay que conservar la poltrona y la cátedra…
Y para terminar, respondo a una cuestión que alguno de mis compañeros de entonces se planteaba: ¿por qué el Departamento de Escultura de la Facultad de Bellas Artes de Barcelona es el que tiene más poder, por así decirlo? Pues porque a su cargo está la ‹‹Comisión de Igualdad››, aunque ésta se componga también de ‹‹miembras›› de otros departamentos. De hecho, por lo menos en el antiguo plan de estudios de licenciatura (de cuya última promoción fui alumno), el Departamento de Escultultura era, que yo sepa, el único que convocaba cursos apologéticos del feminismo y de la ‹‹ideología de género›› entre los que tenían créditos de libre elección reconocidos. ¿Adivina el lector (‹‹o la lectora››, se añadiría en el ‹‹lenguaje de género››) cuáles de todos estos cursos eran gratis? ¡Bingo…! Y es que no faltaba más, ¿verdad?"
miércoles, 11 de junio de 2014
Por qué es mejor estar vivo
La verdad es que me cuesta mucho explicar algo tan obvio. Es el último argumento que me ha dado un abortista, que con tanta gente pasando hambre era mejor no nacer. En primer lugar, ¿quién tiene derecho a decidir sobre la vida ajena?. Si preguntáramos a la gente que pasa hambre es seguro que nos dirían que prefieren vivir mal a no vivir. Además, cuando se dice esto nadie está pensando en África. La pobreza en España es algo muy relativo. Quiero decir que, con o sin trabajo, nadie muere de hambre en España. El estado, la Iglesia y las familias se encargan de que eso no suceda. Así que la primera premisa no es válida.
En cuanto a si es mejor no existir a llevar una vida indigna, habría que preguntar caso por caso, pero lo normal es que personas que están incluso tetrapléjicos prefieran seguir vivos a acabar con su situación. Cuando alguien no quiere vivir generalmente no es a causa de sus problemas físicos, sino porque se sienten solos y están deprimidos; cosa que tiene solución aunque sea difícil. Es decir, que las circunstancias de cada uno no determinan su deseo de vivir, sino más bien la relación con los demás. La inmensa mayoría de las mujeres que abortar lo hacen por razones económicas o familiares. Si se les ayudara, no tendrían por qué hacerlo.
En cuanto a si es mejor no existir a llevar una vida indigna, habría que preguntar caso por caso, pero lo normal es que personas que están incluso tetrapléjicos prefieran seguir vivos a acabar con su situación. Cuando alguien no quiere vivir generalmente no es a causa de sus problemas físicos, sino porque se sienten solos y están deprimidos; cosa que tiene solución aunque sea difícil. Es decir, que las circunstancias de cada uno no determinan su deseo de vivir, sino más bien la relación con los demás. La inmensa mayoría de las mujeres que abortar lo hacen por razones económicas o familiares. Si se les ayudara, no tendrían por qué hacerlo.
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