jueves, 9 de agosto de 2018

Mi hijo estå vivo gracias a los fanåticos provida

En Londres, y otros puntos del mundo, prohíben ofrecer ayuda cerca de los abortorios «Mi bebé está vivo por estos "fanáticos"»: testimonio contra la prohibición de las vigilias provida «Mi bebé está vivo por estos "fanáticos"»: testimonio contra la prohibición de las vigilias provida En Londres, y otros muchos sitios se están prohibiendo las vigilias y concentraciones provida en las inmediaciones de los abortorios Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a Goglle+ Añadir a Linkedin Comentar Enviar a un amigo Imprimir Aumentar texto Disminuir texto J. Lozano / ReL 18 abril 2018 TAGS ABORTO - PROVIDA Con el objetivo de blindar los abortorios y favorecer a los grupos que están detrás de la cultura de la muerte cada vez más administraciones están creando lo que denominan “espacios seguros”, que consisten en prohibir mediante multas o incluso cárcel que los grupos provida puedan ofrecer su ayuda a las mujeres que se disponen a abortar. Que muchas mujeres se arrepienten o en realidad no quieren abortar queda de manifiesto analizando los datos de los grupos de rescatadores. En España, los Rescatadores de Juan Pablo II, han conseguido salvar a más de 2.600 bebés en cinco años. Una madre rescatada decide alzar su voz Estos “espacios seguros” han vuelto a ser noticia después de que un distrito londinense haya prohibido estas vigilias de personas provida. Y ante esta decisión, una madre británica rescatada de un abortorio por uno de estos grupos ha querido dar a conocer al mundo su experiencia. Un grupo provida reza mientras son insultados por manifestantes proabortistas Lo ha hecho en Catholic Herald. Su nombre, aunque bajo pseudónimo es Abby Smith, e inicia esta especie de carta abierta asegurando que “la imagen pública de las vigilias a favor de la vida está bastante establecida: fanáticos religiosos acosando a mujeres vulnerables en clínicas abortistas, impidiéndolas acceder a los servicios que necesitan”. "No puedo describir la sensación de soledad que sentí" Este es precisamente el argumento que tanto los proabortistas como los políticos que los defienden arguyen para realizar estas prohibiciones. Sin embargo, esta mujer quiere ofrecer la verdadera cara de estos grupos provida desde la perspectiva de una mujer que acudía a abortar. “Recuerdo el entumecimiento del viaje a la clínica (abortorio) para la cita. Tenía las piernas como si hubiera corrido una maratón: pesadas, incapaces de soportar mi peso. Tenía una extraña incapacidad para concentrarme aquella mañana: la misma sensación de malestar que se tiene cuando has estado despierto toda la noche, pero con una tremenda y constante oleada de profundo temor. No puedo describir la sensación de soledad y abandono que sentí en el tren cuando me dirigía a la clínica: las personas se dedicaban a sus asuntos cotidianos y me miraban sin sentir que algo iba mal”, escribe esta británica. Sóla, sin apoyos y el aborto como salida Como tantas otras mujeres que acaban abortando, ella reconoce que “la elección era un lujo que yo no tenía”. El padre del bebé no quería oír ni hablar del embarazo asegurándola que no pasaría “ni una hora” con el niño si al final nacía. Sus amigos y compañeros la animaban a abortar para así conservar su trabajo y cuando llamó a un proveedor de abortos para preguntar por alguna alternativa escuchó esto: “Sólo hacemos abortos”. Ella no quería abortar pero se encontraba sola, sin opciones. La única supuesta ayuda fue la del padre del niño ofreciéndola quedarse dos semanas con ella una vez que abortara. Sólo los provida la ayudaron Afirma convencida que “las únicas personas dispuestas y capaces de ayudar fueron los miembros de la vigilia provida. Me ofrecieron un folleto en el camino a mi cita y me dijeron que podrían ayudarme. No les creí”. Ella consideraba que si las personas más cercanas no le habían cuidado, no podrían hacerlo tampoco unos extraños. Sin embargo, se quedó aquel folleto y relata que “después de unos días de angustia, decidí ver qué podían hacer. La respuesta fue que era mucho: proporcionaban vivienda, ropa, alimentos y apoyo moral o espiritual si fuera necesario”. "Les debo el amor de vida" Abby se define a sí misma como “alguien agradecida por lo que hacen estos ‘consejeros de la calle’” y destaca que en este caso “el nivel de desinformación sobre este tema es impresionante”. Ella no fue acosada por los provida sino tratada con cariño y recuerda que en Ealing, el distrito londinense donde se van a prohibir estas vigilias, “no ha habido ni un solo arresto en 23 años de vigilias”. “Mi bebé está vivo hoy debido a estos ‘fanáticos’. Les debo el amor de mi vida, la razón de mi existencia. Y mi historia está lejos de ser única. En los últimos diez años, más de 500 mujeres han decidido no continuar con sus abortos sólo en Ealing. ¿Por qué? Porque alguien estaba allí para ofrecerles ayuda”, cuenta esta mujer. Además, pide a los que están llevando a cabo estas políticas que traten de imaginar “el alivio que sentí cuando supe que había gente alrededor que me ayudaría a tener mi bebé. Muchas de las mujeres que se presentan para el aborto no estarían allí si sus circunstancias económicas o sociales fueran diferentes” https://www.religionenlibertad.com/bebe-esta-vivo-por-estos-fanaticos-testimonio-contra-prohibicion-63791.htm

lunes, 6 de agosto de 2018

Mi hijo era inocente

(PortaLuz).- Hellen Rhoda es otra mujer y madre que ha decidido compartir su historia y la de su hijo, motivada por llegar con su testimonio a otras mujeres que como ella, enfrentan no sólo la violencia de un agresor sexual, sino además la de quienes presionan para que maten a los bebés que llevan en el vientre.
Aún no logra comprender dice Hellen los argumentos de quienes querían que abortara su hijo ¿Por qué habría de hacerlo? ¿Matar al bebé sería la justa sanción para quien la había violado? ¿Abortar al ser humano que se gestaba en su vientre como resultado de esa violación, cambiaría en algo lo que había vivido? ¿Podían asegurarle que tras decidir matar a su bebé no se provocaría a sí misma mayores daños psicológicos y físicos incluso? Todo eso, sin mencionar lo más importante para ella… Hellen era y es una mujer de fe, cristiana, que tenía muy claro lo que significa el mandamiento “No matarás” y las consecuencias fatales, con impacto eterno, para quien a conciencia viola ese mandato de Dios…
No. Quienes habían hecho las leyes que permiten en Estados Unidos el aborto, los mercaderes de la muerte que obtienen beneficios económicos con este negocio de sangre, los profesionales de la salud que ejecutaban el aborto no podían darle respuestas satisfactorias. Ella lo sabía.

Un criminal y dos inocentes

Fue un hombre enfermo que estaba obsesionado con ella desde 2012 quien la violentó sexualmente. “Aparentemente, pensaba que si no podía casarse conmigo, entonces me tomaría y arruinaría mi futuro. Bueno, al principio sí que parecía que lo había conseguido”, comenta Hellen.
Habiendo nacido y formada en una familia cristiana, tenía por anhelo casarse con un hombre de fe, que amara a Dios como ella. De lo contrario, dice, no sería posible que ella siquiera lo considerase. Esta fue la razón por la que había rechazado la oferta de matrimonio que le hizo quien sería luego su agresor.
“Lo encontré cerca de mi casa y rápidamente empezó a convencerme de que me casara con él. Era médico y decía que trabajaba para el hospital John Hopkins (Baltimore, USA). Prometió que haría cualquier cosa por mí. A mí no me importaba qué dijera pues nunca me iba a casar con un hombre que no fuera cristiano. Lo rechacé pero siguió insistiendo una y otra vez y me preguntó si, al menos, podía ir a tomar una taza de té con él. Al final accedí pero en un local próximo a mi casa por si ocurría cualquier incidencia”.
En aquella ocasión salió indemne. Algunos meses después, “el 13 de mayo de 2015”, recibió otra vez una llamada pidiéndole verla. Ella se excusó diciendo que estaba ocupada, pero el individuo estaba en la puerta de su casa. Parecía tranquilo y era amable recuerda Hellen, así es que no temió y finalmente aceptó acompañarlo a un local cercano…
“Qué poco sabía yo que había tramado un plan para violarme. Cuando llegamos al restaurante yo pedí mi usual Coca Cola y me la sirvieron mientras él pedía una Fanta. No sé explicarlo pero, repentinamente, empecé a tener mucho calor y sueño y la siguiente vez que recuerdo algo estaba en el coche de ese hombre sin ropa interior, débil y con mucho dolor. Evidentemente, me había violado. Él sonreía. Yo me enojé sobremanera pero ya era tarde. Me dejó en el andén y ésta fue la última vez que puse mis ojos en él. Cuando se lo conté a la policía estaba segura de que lo detendrían pero, a día de hoy, no tengo noticias ni de una detención ni de que siga la investigación”.

El mal presentado como bien

Agobiada se hizo de inmediato las pruebas para detectar el virus del SIDA y la de embarazo. Esas primeras fueron negativas pero repitió un par de días después y esa segunda muestra mostró lo que se temía: estaba embarazada.  En ese momento, todo el mundo -recuerda Hellen- le daba razones para abortar.  Primero fueron sus amigos y luego la familia que al enterarse que se trataba de un embarazo por violación le decían intentando aminorar la gravedad de la decisión: “¡Pero sí lo único que tienes que hacer es tomarte una pastilla!”
La ahogaban y en ese momento, comenta, se aferró a su fe. Pero era una batalla la que estaba librando… Sabía que muchos quizás la juzgarían si continuaba con ese embarazo no estando casada, independiente de que hubiera sido violada. Tal vez perdería el trabajo y sus ahorros, porque no querrían tener en plantilla a una persona que estuviera esperando un hijo sin estar casada. Decenas de emociones e ideas atiborraban su mente.
“Bueno, todas las razones eran de peso pero no lo suficiente como para terminar con la vida de otro ser humano. No me podría imaginar que sólo por la malévola acción de su padre biológico yo acabaría con la vida de este pequeñito quien había llegado a este mundo para ser alguien grande. Mi violador era un enfermo y un embustero. Luego se supo que, de hecho, jamás había trabajado en el hospital John Hopkins”.

Consagrado para Dios

“Cuando mi hijo nació, lo llamé Ellis, que significa: Consagrado para Dios. Estoy contenta de haberme quedado con él a pesar del elevado precio que tuve que pagar. Siendo yo misma huérfana sabía lo duro que sería educarle pero estaba empeñada en hacerme cargo y cuidar de él. Quería amarlo, satisfacer todas sus necesidades y conseguir que se convirtiera en una gran persona. Quería que tuviese la mejor educación, los mejores cuidados médicos y todo lo mejor para que se desarrollara bien”.
La decisión para llevarla adelante involucraba también dinero que ella no tenía, pero durante su embarazo, buscando ayuda, encontró la web Save the 1 (Salvar El 1). Allí -comenta Hellen- conoció a personas en situaciones similares a la suya, como Rebecca Kiessling, que le dieron mucha esperanza y ánimos. “Ellas entendían mi dolor. Espero aprender cómo ayudar mujeres en mi misma situación. De hecho, ya he aprendido mucho de los que forman parte de esta organización. Dios les bendiga”.
 http://www.forumlibertas.com/hijo-fue-concebido-una-violacion-rechace-aborto-inocente/

jueves, 2 de agosto de 2018

Vamos a hacer crema con los fetos

“Vamos a hacer crema con los fetos” dice líder gay en debate por aborto en Chile

Redacción ACI Prensa

Rolando Jiménez, vocero del Movimiento de Liberación Homosexual / Flickr de Movilh Chile (CC-BY-NC-ND-2.0)
Rolando Jiménez, vocero del Movimiento de Liberación Homosexual / Flickr de Movilh Chile (CC-BY-NC-ND-2.0)
Luego de la aprobación sobre la idea de legislar el proyecto del aborto en Chile por parte de la Comisión de Salud del Senado, el vocero del Movimiento de Liberación Homosexual (Movilh), Rolando Jiménez, lanzó un duro comentario que quedó registrado en un video que se ha vuelto viral: “vamos a hacer crema con los fetos”.
Sus dichos se realizaron en un intercambio de palabras con un grupo de mujeres pro vida en los pasillos del Congreso Nacional, en Valparaíso, hasta donde llegó Jimenez portando una carpeta de Miles Chile, entidad que agrupa a distintas organizaciones promovedoras del aborto en Chile y que funciona como filial de la International Planned Parenthood Federation (IPPF) en el país.
Fuentes consultadas por ACI Prensa indicaron que la discusión comenzó cuando activistas pro-vida encararon a la presidenta de Miles Chile, Claudia Dides, sobre el financiamiento que reciben de parte de IPPF, matriz de la estadounidense Planned Parenthood Federation of America, acusada de traficar con órganos y tejidos de bebés abortados en sus instalaciones.
Dides las trató de “estúpidas” y luego intervino Rolando Jiménez, quien las llamó “ridículas”, mientras una mujer que grababa con su celular les decía que eran las “personas más desinformadas del mundo”.
Luego, Jiménez aseguró que “vamos a hacer cremas con los fetos”.
El líder gay llamó a las mujeres pro vida “hipócritas” y agregó “¿sabrán lo que es un orgasmo?”.
Las palabras de Jiménez causaron rechazo en las redes sociales, y en declaraciones al diario El Demócrata, el activista gay explicó que su objetivo fue “devolver una tontera de un grupo de señoras pro feto, que estuvieron toda la tarde diciendo la estupidez de que tenemos clínicas abortivas como negocio y que íbamos a fabricar cremas con los restos de la violación”.
Rolando Jiménez es uno de los activistas gay con más influencia en Chile, y la organización que representa, el Movilh, encabeza las estrategias para incorporar la ideología de género en los distintos proyectos de ley que se discuten en el país, como el matrimonio homosexual, la adopción gay y el cambio legal del nombre y del sexo de adultos y niños, entre otros.
Una de las polémicas que encabezó fue en 2014 con la distribución del libro “Nicolás tiene dos papás”, respaldado por el Gobierno de la presidenta Bachelet, que relata la “feliz” vida de un niño que vive con sus papás gays, y que fue entregado en 500 jardines infantiles de Chile.
 https://www.aciprensa.com/noticias/vamos-a-hacer-crema-con-los-fetos-dice-lider-gay-en-debate-por-aborto-en-chile-18580

jueves, 26 de julio de 2018

Síndrome postaborto en los trabajadores abortistas

Por Rachel MacNair
"Sueño con fetos, como todos los que estamos aquí: sueños de abortos, uno tras otro, de baldes de sangre salpicados por las paredes; árboles colmados de fetos gateando". Así habló Sallie Tisdale sobre el tiempo en que trabajó como enfermera en una clínica de abortos. En un artículo para la revista Harper, ella escribió acerca de un sueño en el que dos hombres la sujetaron y la arrastraron a la fuerza.
"Hagamos un aborto", dijeron con una nauseabunda mirada lasciva. Yo empecé a gritar, estaba sumergida en una visión de succiones, de dolores chirriantes, de ser extendida y desmembrada por una serie de instrumentos que cumplen la función para la que fueron hechos. Desperté casi sin poder respirar e imaginé mesas de cocina y percheros, agujas de tejer manchadas de sangre y a mujeres que en soledad apretaban almohadas en sus bocas para evitar que sus gritos perforen las paredes de sus departamentos.
No es un trabajo ni fácil ni agradable. "Hay momentos de cansancio, sombríos momentos en los que creo no poder aguantar un recipiente más lleno de restos sangrientos, en que no creo poder pronunciar alguna otra clase de frase de consuelo", escribió. "...me preparo para el siguiente recipiente, para otra breve y áspera pérdida.'¿Cómo aguantas?' Hasta los pacientes preguntan...observo desinflarse el abdomen hinchado de una mujer en tan sólo unos momentos y mi propio estómago se estremece de dolor, de pesar".
¿Cuál es el impacto emocional en las personas que realizan abortos? Quienes los hacen han escrito y dicho lo suficiente como para mostrar que no se trata de un procedimiento médico cualquiera. Algunos, como Tisdale, tienen pesadillas. Otros sufren muchos de los síntomas asociados con el Desorden de Estrés Post-traumático (PTSD), alguna vez llamado "neurosis de guerra" y "fatiga de batalla". La práctica de la medicina, de curar, no debería dar pesadillas, no debería causar una neurosis de guerra.
A continuación, se citarán solamente a doctores pro-opción, enfermeras y publicaciones médicas oficiales, salvo por los dos médicos citados al final. Sus creencias de que lidiar constantemente con el aborto es una inusual y significativa fuente de estrés, más que la medicina ordinaria, de ninguna manera proviene de la oposición al aborto.
Sus Traumas
Es notable la poca atención y estudio prestado a los médicos, enfermeras, consejeros y demás trabajadores de las clínicas abortivas. Sólo se han realizado dos estudios que observan una gran cantidad de personas, y fueron hechos por investigadores que no trabajaban en el campo del aborto. El primero (de M. Such-Baer), apareció en Social Casework en 1974 y el otro (de K. M. Roe) apareció en Social Science and Medicine en 1989.
Ambos estudios fueron realizados por personas a favor del aborto legal, no obstante lo cual, ambos notan la alta frecuencia de los síntomas que se enmarcan en la condición conocida hoy como Desorden de Estrés Post-Traumático (PTSD). El estudio publicado en 1974, antes de que se adoptara el término, describe que "eran frecuentes los pensamientos obsesivos sobre el aborto, depresiones, fatiga, ira, baja autoestima y problemas de identidad. El complejo sintomático fue considerado un 'desorden reactivo transitorio', similar a la 'fatiga de batalla'".
El otro estudio mostró síntomas similares: "Los periodos ambivalentes se caracterizaban por una variedad de sentimientos otrora poco comunes y un comportamiento que incluía aislamiento de los colegas, resistencia a ir al trabajo, falta de energía, impaciencia con los clientes y un sentimiento de desasosiego general. Pesadillas, imágenes que no se iban y preocupación era elementos comunes. También era común la profunda y solitaria intimidad en la que los médicos se enfrascaban para afrontar esta ambivalencia.
Todavía no puede afirmarse que los médicos abortistas sufren de PTSD porque realizan abortos. Es difícil de probar: Puede ser difícil determinar quien y quien no está realizando abortos; aquellos que han sufrido más ya pueden haber dejado la práctica; puede ser que las personas que han sufrido eventos traumáticos en el pasado están más inclinados a participar de los abortos; finalmente, el debate político actual puede afectar la manera en como percibe la gente su trabajo.
Sin embargo, la evidencia recogida hasta el momento muestra que se necesitan más estudios.
American Medical News, una revista publicada por la Asociación Médica Americana, señaló que las discusiones en el taller de la Federación Nacional del Aborto "iluminan un aspecto poco conocido del debate sobre el aborto: los sentimientos de conflicto que afectan a muchos proveedores...La idea de que las enfermeras, doctores, consejeros y los demás trabajadores en este campo sienten escrúpulos de que el trabajo que realizan es un secreto muy bien guardado".
Entre las historias.
Una enfermera que había trabajado en una clínica abortista durante menos de un año dijo que sus peores momentos no aparecían en la sala de operaciones sino después. Muchas veces, dijo, las mujeres que acaban de someterse a un aborto se echaban en la sala de recuperación y lloraban, "He matado a mi hijo. Acabo de matar a mi hijo". "No sé qué decirle a estas mujeres", dijo la enfermera al grupo. "Una parte de mí piensa, 'Tal vez tienen razón'".
Un doctor en Nuevo México admitió que
A veces se sorprendía por la ira que un aborto tardío podía provocarle. Por un lado, dijo el médico, está molesto con la mujer. "Pero paradójicamente", añadió, "Tengo sentimientos de molestia hacia mí por sentirme bien al apretar el tope de la cabeza del bebé, por sentirme bien por haber realizado un procedimiento técnicamente bueno que destruye al feto, que mata un bebé".
Casi todo negativo
El estudio Such-Baer, hecho en 1974, un año después de la legalización del aborto en todo el país gracias a Roe vs Wade, reportó que "casi todos los profesionales involucrados en trabajos abortivos reaccionaban con sentimientos negativos". Quienes tienen contacto con los residuos fetales tienen mayores sentimientos negativos que aquellos que no entablan contacto, y su reacción no varía mucho: "Todas las reacciones emocionales fueron unánimemente, extremadamente negativas".
El más grande estudio publicado incluía entrevistas a 130 "trabajadores del aborto" en San Francisco entre enero de 1984 y marzo de 1985. Los autores no esperaban encontrar lo que encontraron. "Particularmente sorprendente fue el hecho que el malestar con los clientes del aborto o con los procedimientos tenía lugar en los médicos que apoyaban fervientemente el derecho al aborto y que expresaban un gran compromiso con su trabajo", anotaron. "Este hallazgo preliminar sugirió que incluso aquellos que apoyan el derecho de una mujer a eliminar un embarazo, pueden estar luchando con una fuerte tensión entre sus creencias formales y la experiencia situada en sus trabajo con el aborto".
Como reacción, los investigadores decidieron "entrevistar solo a médicos que se consideraban pro-opción y que estaban comprometidos a continuar con su labor por lo menos durante seis meses". Creyeron que estas personas, "en tanto libres de sentimientos preexistentes de anti-opción y resistentes a su potencial influencia, proveerían datos valiosos sobre los dilemas y dinámicas del trabajo en el aborto legal". Esto redujo la muestra a 105 trabajadores.
Setenta y siete por ciento de ellos habló del tema del aborto como un acto destructivo, de la destrucción de algo vivo. Sobre el asesinato: "No se esperaba que salga este tema entre médicos pro-opción, sin embargo, el dieciocho por ciento habló de él cuando habló de su participación en el aborto en algún punto de la entrevista. Este tema tendía a surgir lentamente en las entrevistas y era siempre presentado con una evidente incomodidad".
Incluso Tisdale, que aún creía en el aborto, admitió la ambigüedad de realizarlos. El aborto, dijo, "es el límite más estrecho entre la amabilidad y la crueldad. Hecho de la mejor manera posible, sigue habiendo violencia -violencia misericordiosa, como darle muerte a un animal sufriente...es una dulce brutalidad la que aquí practicamos, una dura y amorosa frialdad".
El estrés parece crecer en la medida en que el no-nacido se desarrolla. "Mientras el embarazo avanza, la idea del aborto se vuelve más y más repugnante para muchas personas, incluso para el personal médico", dijo un doctor abortista llamado Don Sloan en un libro que apoyaba vigorosamente la necesidad de la legalización del aborto. Como respuesta, "Los médicos intentan divorciarse del método". Luego de describir el procedimiento de gráficamente, incluyendo la necesidad de revisar las partes del cuerpo para asegurarse de que todo el feto haya sido removido del útero, concluyó diciendo: "¿Quieres abortar? Paga el precio. Hay un viejo dicho en medicina: Si quieres trabajar en la cocina, tendrás que romper algún huevo. El horno se calienta. Prepárate para quemarte".
Los abortos en una etapa avanzada del embarazo ofrecen "un inusual dilema", dijo Warren Hern, especialista en abortos, en un trabajo para la Asociación de Médicos de Planned Parenthood. Los doctores y enfermeras que los realizan tienen "fuertes reservas personales acerca de participar en una operación que ellos ven como destructiva y violenta". Explicó sus reacciones de la siguiente manera:
Parte de nuestra herencia cultural y tal vez biológica retrocede ante una operación destructiva de una manera muy similar a la nuestra, incluso cuando sabemos que el acto tiene un efecto positivo en una persona viva. Nadie que no haya realizado este procedimiento puede saber cómo es o lo que significa; pero habiéndolo hecho, quedamos perplejos ante las posibilidades de interpretación. Hemos alcanzado un punto en esta tecnología en particular, en el que no hay posibilidad de negar el acto de destrucción del operante. Está frente a nuestros ojos. Las sensaciones de desmembramiento fluyen a través de los fórceps como una corriente eléctrica...Mientras más parece que solucionamos el problema, más espinoso se vuelve.
Pesadillas
Pero son los sueños de los médicos los más nos pueden decir al respecto. Los malos sueños son tan comunes que su mención, aunque sea pequeña, puede esperarse en casi todas las presentaciones sobre el tema de las reacciones emocionales de los trabajadores que realizan abortos en un clínica abortiva. Muchos de ellos dejaron de realizar abortos porque se convencieron de estaba mal, gracias a sus sueños sobre abortos.
Los reportes varían respecto del número de trabajadores que sufrían de pesadillas relacionadas con el aborto: Un estudio del Dr. Hern señala que solo dos de 23 trabajadores reportaron pesadillas sobre el aborto, mientras que una noticia sobre abortos en embarazos avanzados aparecida en ObGyn News dijo que un cuarto de los trabajadores soñaban con abortos. Tisdale dijo que en su centro médico todos tenían esos sueños, pero eso probablemente haya sido una licencia poética.
¿Cómo son estos sueños? Tisdale habló de sueños de "sangre salpicada en las paredes" y "árboles repletos de fetos gateando", así como de su propia violación. Otro escritor habló sobre una enfermera que soñó que "estaba metiendo un bebé por la boca de un jarrón [de antigüedades]. El bebé la miraba con una expresión suplicante. Había un aro blanco alrededor del jarrón. Ella interpretó esto como la representación de las demás enfermeras observando su acto y condenándolo".
Él llegó a la conclusión de que su sueño (el de ella) "muestra que inconscientemente el acto de abortar se experimentó como un acto de asesinato. Debe notarse que esta enfermera estaba absolutamente involucrada e intelectualmente comprometida con la nueva ley del aborto. Tuvo una reacción típica. Sin importar la religión u orientación filosófica de cada quien, la visión inconsciente del aborto permanece igual. Esto es lo más significativo de todo lo que se aprendió en estas sesiones". (Esta historia apareció en un editorial de Obstetricia y Ginecología, que argumentaba que los trabajadores de centros abortistas deben ser alentados a hablar sobre sus problemas como una manera de que sigan realizando su trabajo).
American Medical News reportó lo siguiente del taller de la Federación Nacional del Aborto: "Ellos [quienes realizan o ayudan a realizar abortos] se preguntan si es que el feto siente dolor. Hablan sobre el alma y a donde va. Y acerca de sus sueños, en los que los fetos abortados los miran con ojos de ancianos (ancient eyes) y con sus manos y pies perfectamente desarrollados preguntándoles, '¿Por qué? ¿Por qué me hiciste esto?'".
Un informe presentado a la Asociación de Médicos de Planned Parenthood describió los sueños de dos personas que soñaron que "vomitaban fetos, junto con un sentimiento de horror". Los escritores concluyeron, "En general, parece que mientras mayor es el contacto físico y visual (de los doctores y enfermeras), se experimenta mayor estrés. Esto es evidente tanto en el estrés consciente cuanto en las manifestaciones inconscientes como los sueños. Por lo menos, los dos individuos que reportaron varios sueños significativo
https://www.aciprensa.com/recursos/efectos-psicologicos-en-quienes-realizan-un-aborto-20

miércoles, 18 de julio de 2018

Estuvo a punto de abortar a su hija




El duro relato de Luis Juez: “Tuve la opción de abortar a mi hija y gracias a Dios no lo hice”

El cordobés relató una dura decisión personal que vivió cuando su mujer estaba embarazada de Milagros, la hija de 17 años que actualmente tiene y quien padece parálisis cerebral.


El debate en torno a la ley para despenalizar el aborto llega como un tema caliente que divide a los argentinos y que tiene a los que están a favor de legalizar este tipo de prácticas como la corriente más combativa. Ayer, mientras los parlamentarios discutían dentro de la Cámara de Diputados, cientos de personas se congregaron afuera del Congreso para poner presión a la promulgación de la ley.
Luis Juez, Instituto Nacional de Capacitación Política, sorprendió a muchos al relatar una experiencia personal en torno a este tema y llamativamente apareció como una voz autorizada para analizar la reforma.
“Cuando llegamos a las cinco de la mañana al sanatorio a las 26 semanas de gestación, el médico nos dijo que la criatura que venía era inviable, porque era muy difícil, pero tomamos la decisión de que teníamos que tenerla”, el relato del cordobés hace referencia a su hija de 17 años, quien sufre parálisis cerebral, a quien le recomendaron abortar.
“Yo tuve esa opción, estuvimos en uno de los sanatorios más importantes de Córdoba, pero esa posibilidad no la tienen las mujeres pobres. Me pasan esas dos cosas. Si hubiera optado por el aborto, no tendría hoy ese regalo de Dios y también quiero decir que… mierda, es complejo”, reflexionó respecto de esta problemática y agregó: “Nos fuimos enterando de sus dificultades en cuotas. Al principio pensábamos que era ciega, después que era sorda, después muda… Y lo que tenía era una hipoxia cerebral producto de mucho tiempo en la incubadora, estuvo como cinco meses. Fueron momentos terribles. Doy gracias a Dios que tomamos la decisión que nos permite tener un angelito”.
El ex embajador argentino en Ecuador destaca el vínculo de su hija con el resto de su familia a pesar de las dificultades que tiene para desenvolverse.
“Milagros se conecta con nosotros. No habla ni gesticula, pero tiene una conexión con  los hermanos, la mamá y el papá. Nos cruzamos y hay como un hilo. Es el milagro de la vida. La sonrisa de Milagros no tiene precio”, se emocionó y ya entre lágrimas explicó: “Es una cosa… Alguno dirá que estoy sobreactuando. Una sonrisa, una carcajada de ella, una mueca…”.
https://radiomitre.cienradios.com/duro-relato-luis-juez-tuve-la-opcion-abortar-hija-gracias-dios-no-lo-hice/#

miércoles, 11 de julio de 2018

El plan de Soros para legalizar el aborto en el mundo



En un plazo de tres años

El plan de George Soros para legalizar el aborto en todo el mundo

noticias
El plan de George Soros para legalizar el aborto en todo el mundo
El multimillonario tiene un plan de tres años para tumbar la legislación pro-vida en países como Irlanda, América Latina, África, Europa y Tasmania. Su objetivo: frenar, mitigar e invertir las leyes que consideran al feto como persona.El multimillonario George Soros tiene un plan de tres años para tumbar la legislación pro-vida en países como Irlanda, América Latina, África, Europa y Tasmania, según ha informado LifeSite News en un artículo recogido en España por Infocatólica.
"Con una de las leyes de aborto más restrictivas del mundo, una victoria en Irlanda podría afectar a otros países fuertemente católicos de Europa, como Polonia, y aportar la prueba necesaria de que el cambio es posible, incluso en lugares altamente conservadores" se puede leer en el documento de la campaña de Soros, que persigue  derogar la Octava Enmienda que fue añadida a la Constitución irlandesa por la que se otorga el derecho a la vida de los no nacidos.
Soros, unos de los hombres más ricos del mundo según la lista Forbes, tiene como principal objetivo "frenar, mitigar e invertir la marea de las leyes de consideran al feto como persona y las enmiendas constitucionales" e iniciar un "conjunto robusto de organizaciones que promuevan y defiendan los mal llamados derechos sexuales y reproductivos, e inyecten una nueva forma de pensar".
Según ha declarado la vicepresidenta del grupo irlandés Pro-Life Campaign, Cora Sherlock,"no es una sorpresa que los grupos internacionales pro-aborto traten de imponer su agenda a Irlanda" ya que "el excelente historial de Irlanda sobre la seguridad en el embarazo de las mujeres sin recurrir al aborto es una fuente importante de vergüenza para los defensores del aborto, ya que socava completamente su argumento de que el aborto de alguna manera ayuda a las mujeres".
"Miles de ciudadanos irlandeses están vivos gracias a esta ley", continuó Sherlock. "Además de esto, Irlanda ha demostrado que es posible prohibir el aborto y también ser un líder mundial en la protección de la vida de las mujeres embarazadas", concluyó.
 https://gaceta.es/noticias/plan-george-soros-legalizar-aborto-mundo-09012017-2043/

jueves, 5 de julio de 2018

Objeción de conciencia al aborto

La miembro de la Cámara de Representantes de Tennessee Diane Black cree que hay una necesidad urgente de incluir una nueva clausula en la Ley de Protección de la Conciencia para que los profesionales médicos no se vean obligados a participar en abortos.
“La Ley de Protección de Conciencia simplemente dice que el gobierno nos da la capacidad de tener derechos de conciencia”, explicó Black, pero “hay profesionales sanitarios que han perdido sus empleos porque tienen unas creencia profundas, son provida y se niegan a participar en un aborto y en realidad hemos tenido varios casos en los que han sido despedidos”.
Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.
Black, que es enfermera, se unió a un grupo de proveedores de atención médica en Capitol Hill en noviembre, donde una enfermera, Cathy DeCarlo, describió su horrible experiencia al ser forzada -en contra de su conciencia- a participar en un aborto en el Hospital Mount Sinai de Nueva York, según ha informado LifeNews.
DeCarlo: “Todavía tengo pesadillas sobre ese día”
“Nunca olvidaré ese día mientras miraba con horror cómo el médico desmembró y separó las extremidades ensangrentadas del bebé y tuve que contar todas las piezas”, recuerda DeCarlo sollozando. Y resaltó: “Todavía tengo pesadillas sobre ese día”.
En este contexto, la política estadounidense Black explicó que no es cierto que las leyes existentes protejan a los trabajadores sanitarios en estos casos, como afirman algunos.
La enmienda de Weldon está destinada a evitar que los gobiernos federales, estatales y locales que reciben fondos federales discriminen a las entidades de atención médica que se niegan a “proporcionar, pagar, proporcionar cobertura o derivar abortos”.
Sin embargo, Black señaló que “no otorga a los individuos la legitimación en los tribunales”, ya que su único recurso en virtud de la enmienda es presentar una queja ante el Departamento de Salud y Servicios Humanos, “pierden su trabajo, pierden sus ingresos”. Además, señaló que las limitaciones de la Enmienda Weldon se afianzaron bajo la administración de Obama.

“Las creencias no deben ser pisoteadas por los políticos”

Black tiene la esperanza de que la legislación que propone se incluya en el proyecto de ley de financiación obligatoria del gobierno. Ha enviado un texto a la Cámara que ha sido firmado por 107 miembros en el que sostiene que “las creencias no deben ser pisoteadas por el Gobierno”.
“Hemos demostrado que esto realmente está sucediendo en nuestro país y por lo que debemos proteger a los profesionales sanitarios”, subrayó Black sobre la necesidad de incluirlo en el proyecto de ley de financiamiento.
En este contexto, Black citó la carta de 1809 de Thomas Jefferson a Richard Douglas sobre el tema, diciendo que “ninguna disposición en nuestra Constitución debería ser más querida por el hombre, que la que protege los derechos de conciencia contra las empresas de la autoridad civil”.
“La autoridad civil ahora es que nuestro gobierno dice que no tiene derecho a proteger su conciencia y creo que eso es muy grave”, concluyó.
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