Mostrando entradas con la etiqueta grave. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta grave. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de enero de 2014

Embarazo con enfermedad de la madre y aborto

Aquí habría que distinguir entre enfermedad física o mental. Los casos en que la madre está enferma y no puede seguir adelante con el embarazo son muy raros. Además no constituyen un problema porque los médicos generalmente optan por la madre. La inmensa mayoría de los abortos se producen por el supuesto de daño psicológico para la mujer y eso ya es más complicado. En primer lugar, porque los problemas mentales tienen tratamiento. Es normal que una mujer se sienta angustiada ante un embarazo no deseado, pero con el apoyo y la ayuda especializada puede superarlo y aprender a valorar su nuevo estado. Yo conozco varios casos.

Sin embargo, durante años se estuvo utilizando esta excusa para abortar niños cuando la madre no corría ningún peligro real, sino que simplemente no le apetecía serlo. Esto no tiene en cuenta que las consecuencias de abortar pueden ser peores a la larga que el embarazo a nivel psicológico. Por eso, si el supuesto de enfermedad de la madre puede ser necesario en algún caso muy aislado, en cambio el de daño psicológico habría que demostrarlo sin lugar a dudas. Tendría que tratarse de casos realmente graves, porque de otro modo siempre cabe la opción de que la madre dé a luz y entregue su hijo en adopción si es que no desea quedárselo.

lunes, 27 de enero de 2014

Embarazo con malformación y aborto

Existe una directiva de la Onu según la cual no se debe discriminar a los minusválidos ni siquiera antes de nacer. Por eso la nueva ley del aborto ha eliminado ese requisito. No tiene mucho sentido que se favorezca a los discapacitados cuando sobreviene apenas unos días después del nacimiento y se elimine a los que se detectan antes. Yo comprendo que es muy duro tener un hijo así a sabiendas, pero no deja de ser tu hijo y muchos de ellos, la mayoría, llegan a tener una vida bastante normal y sobretodo feliz incluso con sus problemas. Existen multitud de ejemplos de personas que en las peores condiciones posibles han salido adelante.

Además, habría que distinguir entre lo que se considera una malformación grave y lo que no lo es. La falta de visión por ejemplo no es algo que justifique un aborto. Cuando el problema es realmente serio lo habitual es que el niño se malogre de forma natural o que no viva mucho tiempo. Lo que no puede ser es que se elimine de forma sistemática a los niños con síndrome de Down, sólo porque sus padres no se creen capaces de afrontarlo. Hay testimonios que demuestran lo contrario. Las personas diferentes también tienen derecho a la vida. Si empezamos con los gestantes podríamos llegar a la conclusión de que algunas vidas no merecen ser vividas, independientemente de su edad.