martes, 30 de mayo de 2017

El aborto mata el amor incondicional

El amor incondicional es una poderosa barrera que se sitúa entre cada uno de nosotros y el mal que invade nuestras mentes y relaciones. Nos hace impermeables a las tentaciones de hacer daño a quienes amamos, ya sean familiares, vecinos o extraños. Cuando desaparece el amor incondicional, se extiende el egocentrismo y el pecado corre a llenar ese vacío, y con frecuencia es un pecado de la peor especie.

Su presencia impulsa a gente corriente, como la Madre Teresa o el padre Jerzy Popieluszko, a ser auténticos santos, cuyas vidas demuestran un amor extraordinario y altruista. Su ausencia puede hacer un monstruo de cada uno de nosotros.

La perversa dimensión de la América pro-abortista
Como clara prueba, consideremos el aborto. El impacto del aborto sobre el amor incondicional va más allá del acto asesino en sí mismo. Su frívola aceptación por adultos que son padres produce consecuencias asombrosas e involuntarias en innumerables familias, arrebatando a sus hijos el sentido de su seguridad personal y de su propio valor.

Aunque resulte extraño, sospecho que existe una correlación entre esta forma de ser padres y la generación políticamente correcta, tan vulnerable, que puebla hoy las universidades. ¿Por qué estos chicos ansían espacios seguros (ambientes similares al regazo de mamá, totalmente imposibles), libres de discusión, de toda forma de desacuerdo ideológico y de cualquier cosa que pueda suponerles pensamientos tristes o sentimientos molestos?


En los últimos años proliferan en las universidades norteamericanas los "espacios seguros": lugares concretos del campus donde está prohibido manifestar cualquier opinión discrepante de la corrección política o que alguien pueda considerar "ofensiva" por cualquier razón. Este hecho ha sido considerado una muestra de la endeblez anímica de la generación llamada de los millenials, cuya edad camina aproximadamente con el siglo, y que les haría incapaces de contrastar ideas de fondo sin sentirse agredidos. Abajo, tres chistes críticos con la existencia de los safe spaces [espacios seguros].


Bienvenido al campus. Precaución: aprender puede producir traumas.


Los críticos de los espacios seguros denuncian la mezcla de infantilismo y consagración de las ideas políticamente correctas que supone su existencia.


[El cartel muestra la quiebra de la libertad de expresión en los "espacios seguros".]

Quizá es porque nunca han sentido una auténtica seguridad en casa, sobre todo desde ese día en el que mamá les explicó que apoyaba de todo corazón el derecho al aborto. ¿Qué puede ser más dañino, más perjudicial para una psique joven, que saber que mamá estuvo abierta a la posibilidad de acabar con tu existencia, arrancándote de su vientre, miembro a miembro, para luego irse sin remordimiento, como si tú nunca hubieras existido?

Y muy bien puede haber otro componente para esto. Como los padres clasifican a sus hijos en “queridos”, “no queridos” y descartados, acaban teniendo menos hijos que educar, y con ello no solo dedican mayor atención hacia los no abortados, sino que también se les asignan mayores e irreales expectativas.

Los chicos lo saben, ¿cómo no saberlo? Fueron elegidos para vivir, así que tienen mayores expectativas que colmar: de otro modo podrían, en el peor de los casos, ser descartados por papá y mamá en algún momento del camino o, en el mejor de los casos, ser considerados más merecedores de disgusto que de amor.

Quienes han sido elegidos para vivir tienden también a estar sobre-protegidos, lo cual también contribuye a que esos niños se conviertan en vulnerables.

El caso es que la inserción de la aceptación del aborto en cualquier familia crea una dinámica demasiado extraña, en la medida en la que elimina el amor incondicional (ese que está en el corazón de cualquier familia que funcione bien) y los niños son quienes sufren las consecuencias. Para un padre, admitir ante su hijo que apoya el aborto es una forma de abuso infantil: apaga en el niño cualquier idea de amor incondicional del padre por el hijo.

Personalmente, yo no sabría cómo empezar a decirle a mi hijo: “Abortamos a tu hermano mayor ya tu hermana menor, pero a ti te conservamos”. ¿Cómo no va eso a erosionar el fuerte sentimiento fundante de un amor paterno sin condiciones?

Nuestra familia se construyó mediante la adopción. Yo era indiferente hacia el aborto hasta que trajimos a casa a nuestro hijo mayor. Simplemente, el aborto era algo en lo que no había pensado mucho. Aquella noche de hace veinte años, mientras acunaba a nuestro hijo por primera vez para dormirle, me sentí muy agradecido a su madre biológica por decidir no abortarle. Al momento siguiente, me estremeció de horror comprender que millones de niños y niñas como él habían sido asesinados en el vientre de sus madres, negándoles la oportunidad ni siquiera de respirar una vez. Me dio un vuelco el estómago.

El aborto supone un rechazo total del amor incondicional. Dios crea la vida y nos invita a participar con él en esa tarea. Pero, para muchos, los niños ya no son vistos como un regalo de Dios. En su lugar, cada niño concebido ahora cae claramente en una de estas dos categorías: a) conveniente; b) inconveniente.

El mensaje a todos los niños, empezando de forma especial por los millennials, es: “Eres prescindible. Tienes suerte de estar aquí”. Nuestra cultura del descarte nos ha devaluado a todos más de lo que creemos.

 http://www.religionenlibertad.com/doug-mainwaring-homosexual-matrimonio-gay-una-las-causas-55126.htm

jueves, 25 de mayo de 2017

La verdad sobre el aborto

Luego de someterse a tres abortos en diferentes recintos, Patricia Sandoval entró a trabajar a la organización abortista Planned Parenthood en EEUU, que en Chile tiene dos filiales: APROFA y Miles, las cuales hacen lobby en el Congreso chileno. Su labor principal como asistente médica bilingüe era ayudar a las mujeres y a los doctores durante los abortos, debido a que la mayoría de las “clientes” eran hispanas y afro americanas. Aunque su paso por la organización no fue muy largo —duró tres semanas—, asegura que fue un proceso traumático que la llevó a ser activista contra todo tipo de aborto. Aquí en El Demócrata denuncia cómo operan estas clínicas abortistas y el tipo de “acompañamiento” (o nulo acompañamiento) que realizan.
Patricia Sandoval tuvo su primer aborto a los 19 años. Asustada, cuenta que cuando tuvo dudas la doctora le dijo: “Patricia, yo he tenido dos abortos y practiqué dos abortos a mi hija. Ella está bien, yo estoy bien, y tú vas a estar bien. No estás haciendo nada malo. Sólo nos tomará 5 minutos”.
23 de Julio del 2015/ PENCO Iris Aguilera (33) a sus cinco meses de embarazo, se debió cambiar de domicilio, producto del problema con la instalación de un ducto de la empresa Essbio, que estaría generando malos olores en el sector de Penco, denunciaron el municipio y vecinos de la comuna, instancia en la que pidieron que la empresa sea obligada a modificar trazado del alcantarillado. El problema dice relación con la conexión que hizo Essbío para sacar el alcantarillado de cinco poblaciones, uniéndose a un ducto menor utilizado hasta abril pasado sólo por las 150 familias de la Villa Margarita, quienes actualmente sufren problemas de salud, afectando a niños, adultos mayores y personas embarazadas. FOTO: MARIBEL FORNEROD/AGENCIAUNO
A pesar de haber vivido en carne propia qué significa realizarse un aborto, asegura no haber tenido noción de lo que habían hecho. Luego de un tiempo, consiguió trabajo en Planned Parenthood, la transnacional abortista que tiene filial en Chile: APROFA. Lo primero que le llamó la atención fueron los protocolos —no médicos— que debía acatar.

Prohibido hablar de “papá” o “mamá”

“No podíamos tener fotos de familiares, sobrinos, hijos porque una mujer podía entrar a la clínica y verlas, y por ende no abortar. La meta de ellos es el dinero, y ven el aborto como un negocio”, cuenta Sandoval.
En esa línea, Patricia explica que al entrar a la organización recibió instrucciones de su supervisora. Órdenes precisas para llevar el aborto hasta el final:
“Tienes que hacer todo lo posible para convencer a estas chicas que aborten. Si tienen miedo y quieren dar marcha atrás, diles que tú también tuviste un aborto. Pero nunca digas las palabras “bebé”, “él”, “ella”, “mamá” ni “papá”. Debes referirte a su bebé como una bolsa de células, que no es nada”, relata Sandoval.
A las madres que abortarán le dan una cálida bienvenida, en línea con los protocolos de Planned Parenthood. Las asistentes médicas tranquilizan a las pacientes y les aseguran que es “un procedimiento fácil”, nada grande y que no corren ningún riesgo. Las madres aceptan y pasan a la consulta del doctor de turno. “Los médicos se rotan de clínica en clínica, de este modo si una mujer vuelve a la consulta y quiere reclamarle al doctor o tiene alguna complicación, el médico ya no está ahí”, relata Sandoval.

Abortos quirúrgicos o con pastillas

Las clínicas abortivas de Planned Parenthood realizan dos tipos de procedimientos: abortos quirúrgicos o con pastillas. Sandoval se realizó tres abortos quirúrgicos. “Dura 5 minutos. Lo hace un doctor que nunca has visto y te inyecta anestesia siete veces en el vientre para entumirlo y así no sientas nada. Esa anestesia es sólo para la mujer y no para el bebé”, afirma.
“Posteriormente te introducen la punta de la aspiradora llamada cánula —con la cual van desgarrando por miembros al bebé— y luego te hacen un raspado sacando los restos o lo que haya quedado en el vientre”. Para finalizar, Patricia cuenta que introducen en una “bolsa de células” —como les llaman en las clínicas abortistas— los restos humanos que se extraen y se botan. Este fue el problema en EEUU: Planned Parenthood vendía las partes humanas desmembradas.
El otro método que conoció Sandoval es el aborto con pastillas RU486. “La mujer toma la pastilla y prácticamente está abortando por 48 horas. Lo que ocurre es que aborta en su hogar, cuando está en la ducha o en el baño. Es más impactante, porque en la clínica si abortas por cirugía no ves las partes del bebé, pero en la casa la mujer puede ver al niño al tirar, por ejemplo, la cadena del baño. Esa imagen quedará en su cabeza y todos los días que entre al baño va a recordar ese bebé, sus partes y en definitiva el aborto que realizó”, asegura.

Foto de newbeginningsbrenham.org

Bebés gritando mientras los descuartizan

A dos días de su llegada a Planned Parenthood, Sandoval ayudó en un aborto. La clave para evitar que las mujeres desistieran estaba en la primera regla: “Patricia, nunca digas lo que sucede en la parte de atrás del consultorio”. Y de ahí las instrucciones no paraban. “No mires a los ojos a la mujer durante el aborto y mientras menor conexión o contacto uno tenga, mejor. No dejes que la mujer mire el visor durante la ecografía porque tal vez se desanima y no se realice el aborto”, recuerda que le explicaban en la clínica abortista.
Patricia cuenta que la principal razón de evitar que las mujeres vean la ecografía mientras ocurre el aborto es porque “hay evidencia de bebés que durante el aborto, mientras lo están descuartizando, gritan y se ven en el visor de la eco”.
05 de Enero de 2015/SANTIAGO Producción fotográfica sobre el aborto realizada con un feto de plástico simulando 12 semanas de gestación según la agrupación InforAborto. FOTO:VICTOR PEREZ/AGENCIAUNO
Esta joven relata que “la mayoría de las veces la mujer está angustiada, llorando. Lo que está esperando es que alguien la mire a los ojos y le diga: ¿Por qué lloras? ¿Por qué tienes lágrimas? ¿En realidad quieres abortar? ¿Qué te pasa? ¿Por qué estás triste?”, preguntas que, según explica, el centro abortista no tiene permitido hacer.
Lo que sí se les permitía decir a los trabajadores de la clínica era que “el aborto era la única opción que tenía la mujer” y que nada de lo ocurriera ahí podría ser revelado. Es así como luego de tomar “la bolsa con lo extraído” —o “el fruto de la concepción” como se refieren en sus protocolos— se cuentan las partes del cuerpo para ver que estén todas. Con el chequeo listo, se pide la aprobación del médico para dar por finalizado “el procedimiento”.

“Supe que había asesinado a mis tres hijos”

“La primera vez que asistí un aborto, mi instructora hizo mi trabajo”, explica. “Tomó una pinza y empezó: ‘Aquí está un brazo’, luego encontró el otro, después las piernas. ¡Fue horrible! No podía creer lo que estaba viendo. Reconocí claramente la manito y los dedos del bebé. Traté de disimular, pero al ver la cabecita del bebé ¡no pude más! Vi su nariz, pestañas y cejas. Entonces supe que había asesinado a mis tres hijos. ‘¡Dios mío! ¿Qué he hecho?’, me preguntaba. Seguí trabajando algunos días, pero mi depresión empeoraba y no aguantaba más. Cada día, a la hora de almuerzo, me iba a mi auto a llorar desconsoladamente”.
Según advierte Sandoval, las clínicas de Planned Parenthood realizan más de 50 abortos semanales. A pesar del dolor que sentía Patricia al vaciar las bolsas con los restos humanos y de ver realmente el otro lado del aborto, continuó y su experiencia “se hizo peor”.
El caso que gatilló su renuncia a la clínica abortista fue un embarazo de gemelos con 6 meses de gestación. “Cuando llegó una joven con seis meses de embarazo con gemelos, ahí realmente me espanté. Ya no podía ver más bebés despedazados y menos podía ver morir niños de seis meses de gestación”, recuerda.

Lo que no se dice: Riesgo vital y trauma

A lo largo de los procedimientos y luego de quedar impactada por la frialdad de los doctores, Sandoval explica que “hay cosas que no te dicen durante la consulta. Nunca me dijeron todo lo que iba a sufrir después del aborto. Sólo me explicaron que podría sufrir de cólicos y un poco de sangrado, pero que me tomara una pastilla y estaría solucionado”.
Frente a los hechos, Sandoval se pregunta, ¿dónde queda el efecto emocional? Para ella, ahí está el problema: “No te dicen el trauma emocional, mental, psicológico y físico; ni te advierten que te puedes morir durante el aborto”.
En este tipo de intervenciones “siempre hay riesgo, en el momento que tú decides abortar, estás decidiendo que puedes morir, porque es una cirugía con muchas complicaciones. Esta es la única operación que se hace a ciegas, por lo que siempre hay un riesgo cuando se practica un aborto“, agrega.
23 Marzo de 2015/SANTIAGO Detalle de un mu–eco en representaci—n de un feto, en el marco de una manifestaci—n frente al palacio de la Moneda, en contra de los proyectos de aborto presentados por el gobierno. FOTO: PABLO ROJAS MADARIAGA/AGENCIAUNO

Restos humanos en cosméticos 

Cuando trabajó en el centro de California, Patricia se percató que las mujeres que visitaban las clínicas eran de diferentes edades, principalmente por la leyes que priman en Estados Unidos. Al cumplir 13 años se puede abortar sin el consentimiento del papá y la mamá, es decir, una adolescente puede ir a abortar y sus padres no se enteran.
“En Estados Unidos es más fácil hacerse un aborto que un tatuaje, perforarse un oído o sacarse una muela”, afirma.
Finalmente, Sandoval sentencia que el fin del aborto es “vender los órganos de los bebés abortados para fines cosméticos, cremas y una serie de productos. El dinero y el negocio del aborto continúa más allá de las clínicas”.
 http://www.eldemocrata.cl/noticias/mujer-que-trabajo-abortando-devela-lo-que-las-clinicas-abortistas-no-te-cuentan-mienten-por-dinero/

viernes, 19 de mayo de 2017

No hace falta ser cristiano para ser provida

Es importante que recordemos que el movimiento provida no es exclusivo de la Iglesia católica, sino que es una causa universal que encuentra sus raíces en el derecho inalienable de todos a la vida. Poco importa si uno es católico, cristiano, judío, musulmán, hindú, ateo o agnóstico. Los hombres y mujeres de todas las religiones, de todos los espectros políticos y de todos los orígenes étnicos están invitados a defender los derechos de todos sus hermanos y hermanas desde su concepción hasta su muerte natural.
Por ese motivo el movimiento provida, con expresiones como la Marcha por la Vida, que se volvió a celebrar con gran éxito el mes pasado en EE.UU., recibe apoyos de ateos, humanistas y otros grupos seculares provida que marchan codo con codo con las iglesias y las escuelas católicas. Estamos todos juntos en la misma lucha.
Con el fin de ilustrar esta realidad, aquí reunimos siete citas de celebridades de las que uno no esperaría necesariamente una expresión tan vehemente de su defensa de la vida.
“Para mí, la preocupación más importante es el derecho a la vida”.
Ben Stein, abogado, escritor de discursos políticos y actor
“Como humanista, creo que el concepto de ‘niño no nato’ [1] es verdadero y pienso que lo apoyan los recientes descubrimientos en embriología sobre la viabilidad temprana de embriones humanos de buena salud (…). Siento que es mi responsabilidad considerar al habitante del útero como un candidato a miembro de la sociedad del futuro, lo cual lleva a afirmar que la mujer no puede ser la única responsable de decidir sobre él, ya que es una cuestión social, ética y moral. Y digo todo esto sin tener ninguna creencia sobrenatural”.
Christopher Hitchens, antiteísta, escritor, periodista y amigo del célebre ateo Richard Dawkins
“Me resulta imposible suscribir una filosofía que cree que la destrucción de la vida humana es una solución legítima a un problema que es sobre todo social, económico y psicológico. En realidad, la mayoría de las mujeres ‘escogen’ el aborto porque piensan que no tienen más opción”.
Patricia Heaton, actriz ganadora del premio Emmy
“Estoy muy en contra de los representantes de mi circunscripción en la cuestión del aborto. No tengo derecho a tener otro punto de vista”.
Jack Nicholson, actor ganador del premio Óscar
“Me consideran liberal, excepto por esa incomprensible herejía de estos últimos años en relación a cuestiones provida”.
Nat Hentoff, crítico de jazz, ateo y escritor
“Hubo un tiempo en que era pro-elección. Pero leer los libros de biología y medicina de mi marido me han hecho cambiar de opinión. Lo que aprendí es simplemente lo que está escrito, no es ni siquiera nada de moralidad, es pura biología. En el momento de la concepción comienza una vida. Y esta vida tiene su propia combinación de ADN que contiene el proyecto de un ser genético completo. El sexo está determinado. La gente pregunta si eso es una vida humana. Sabemos que hay una vida porque crece y se desarrolla”.
Kathy Ireland, escritora, empresaria, actriz, antigua modelo de trajes de baño para Sports Illustrated
“Como científico, sé, y no digo creo, que la vida humana comienza a partir de la concepción. Aunque no soy formalmente religioso, creo de todo corazón que existe una divinidad de la existencia que nos ordena poner fin definitivamente a este crimen vergonzoso e infinitamente triste contra la humanidad”.
Bernard Nathanson, cofundador de la National Abortion Rights Action League [2] (NARAL), antiguo abortista que practicó 75.000 abortos.
[1] Concepto que concede al niño no nato una identidad humana, que lo considera como un humano con derechos.
[2] National Abortion Rights Action League podría traducirse como Liga de Acción Nacional por los Derechos de Aborto. Esta organización estadounidense pro-elección organiza acciones políticas y financieras para oponerse a las propuestas de ley que restringen el derecho al aborto, con el fin de mejorar el acceso al aborto legal. (Wikipedia)
 http://es.aleteia.org/2017/02/24/7-citas-provida-de-celebridades-que-no-te-esperabas/

martes, 2 de mayo de 2017

Feministas contra el aborto


Inicio / Vida y familia
«Degradación», «maldad», «horror», «vergüenza»... «culpa»

Las pioneras feministas odiaban el aborto y dirigían palabras muy duras a las mujeres que abortaban

Las pioneras feministas odiaban el aborto y dirigían palabras muy duras a las mujeres que abortaban
Victoria Woodhull: una feminista partidaria del amor libre que no regateaba palabras duras hacia las mujeres que abortan.

8 marzo 2015

El 8 de marzo está establecido por organismos y países de todo el mundo como Día Internacional de la Mujer, aprovechado como pantalla de las reivindicaciones feministas.

Con ese motivo, Sarah Terzo, que milita en el movimiento provida desde el ámbito del ateísmo y el secularismo (dirige la página web ClinicQuotes y es además miembro de la Prolife Alliance of Gays and Lesbians [Alianza Provida de Gays y Lesbianas]), ha recordado en un artículo en Live Action la postura ante el aborto de siete pioneras de los derechos de la mujer en Estados Unidos. No solamente todas ellas lo rechazaban, sino que dedicaban palabras muy duras a las madres que querían destruir o destruían la vida de sus hijos antes de nacer.

"The Revolution", referencia feminista y antiabortista
Elizabeth Cady Stanton (1815-1902) militó toda su vida en el abolicionismo y en el sufragismo. En 1848 participó decisivamente en la llamada Convención de Seneca Falls, que se considera como la primera muestra de feminismo organizado en Estados Unidos. Madre de siete hijos, dirigió la publicación The Revolution, donde dejó por escrito en más de una ocasión su opinión sobre el aborto.


Elizabeth Cady Stanton: "Asesinato", "maldad"...

Por ejemplo, en el número del 12 de marzo de 1868, en un artículo titulado "Child murder [Asesinato de niños]" cita la investigación de un médico (el doctor Oaks), que habría descubierto, sólo en el condado de Androscoggin (Maine), "cuatrocientos asesinatos anuales producidos por aborto". Y añade: "Tiene que haber un remedio para esta maldad que clama al cielo".

Sarah F. Norton es conocida sobre todo por su batalla para que la Cornell University admitiese mujeres como alumnas, lo que finalmente logró en 1870. También en The Revolution, escribió un artículo contra el "feticidio", donde se expresaba con una sorprendente frescura, casi como podría hacerlo hoy: "Matar niños es un asunto fácil y cotidiano. Los asesinos de niños practican su profesión sin estorbo ni impedimento, abren carnicerías infantiles sin que nadie haga preguntas y se establecen con una impunidad que no se permite a los mataderos de ganado. Numerosas personas se muestran dispuestas a cometer esta forma de asesinato, y anuncian su negocio con descaro en los periódicos. A nadie parece sorprenderle. Se distribuyen folletos anunciando pastillas y pociones para conseguir ese objetivo, y de esa forma los nombres de semejantes asesinos de bebés y los métodos que practican se nos han hecho familiares... ¿Es que no hay remedio para todos estos asesinatos prenatales de niños? Tal vez llegue un día en el que una madre soltera no sea despreciada por su maternidad, y en el que no se negará al no nacido el derecho a nacer".

Palabras muy duras
Victoria Woodhull (1838-1927) fue, en 1872, la primera mujer que se proclamó candidata a la presidencia de Estados Unidos como forma de reclamar el voto femenino y una de las primeras mujeres brokers que operaron en Wall Street.


Victoria Woodhull: "No  hay excusas", "la enormidad del crimen"...

Era partidaria del amor libre y del divorcio, pero en cuanto al respeto a la vida humana no nacida, este párrafo deja claro que no admitía componendas ni paños calientes: "Las esposas permiten deliberadamente quedarse embarazadas de niños, y para evitar ser madres, con la misma deliberación los matan cuando aún están en su seno. ¿Puede haber una condición más inmoral que ésta? Somos conscientes de que muchas mujeres intentan excusarse a sí mismas de abortar, alegando que no es un asesinato. Pero el hecho de que recurran a un argumento tan débil sólo muestra con mayor evidencia que son plenamente conscientes de la enormidad del crimen".

Maddie H. Brinckerhoff fue una profesora en el Medio Oeste de Estados Unidos, sufragista y también colaboradora de The Revolution. Sarah Terzo explica que se ha alegado su defensa de la "maternidad voluntaria" para convertirla en defensora del aborto, pero nada más lejos de la realidad. Por ese término entendía que la mujer tuviese derecho a negarse a mantener relaciones sexuales con su marido, pero, una vez concebida una nueva vida, no había dudas: "Cuando un hombre roba para comer, concluimos lógicamente que algo no marcha bien en la sociedad. Del mismo modo, cuando una mujer destruye la vida de su hijo no nacido es una prueba de que algo se ha hecho muy mal en su educación o en sus circunstancias. La cuestión es: ¿cómo evitar la destrucción de la vida y de la salud?".

Las primeras mujeres médico, tajantes
Elizabeth Blackwell (1821-1910), sufragista y abolicionista, fue la primera mujer en Estados Unidos en obtener el título de médico. En un artículo en el que describía física y fisiológicamente al embrión en términos de gran belleza, afirmaba que había que contemplarlo "con reverente admiración".


Elizabeth Blackwell: "Brutal perversión", "horror", "degradación"...

En su diario se lee, en referencia a una doctora que practicaba abortos en Nueva York, lo siguiente: "La brutal perversión y destrucción de la maternidad por la abortista me llenó de indignación y despertó en mí un antagonismo activo. Que el honroso título de ´mujer médico´ se aplique exclusivamente a mujeres que se dedican a este sorprendente comercio me parece un horror. Es una degradación total de lo que podría y debería ser la noble posición de la mujer".

Charlotte Lozier
(1844-1870), "modelo e inspiración para la medicina, la ciencia y la investigación al servicio de la vida" (según el instituto que lleva su nombre), fue también una de las primeras mujeres médico de Estados Unidos.


Charlotte Lozier: "Vergonzoso", "repugnante", "antinatural"...

En 1869 un hombre acudió a su consulta en Nueva York un hombre que había venido desde Carolina del Sur, a quien acompañaba una chica de unos 18 años. El sujeto pretendía que la doctora Lozier le practicase un aborto. "La doctora", cuenta la crónica", "le espetó que había acudido al lugar adecuado para algo tan vergonzoso, repugnante, antinatural e ilegal. Ofreció su ayuda a la joven en lo que estuviese en su mano para el momento del parto, y la previno y aconsejó contra el terrible acto que ella y su acompañante (a quien denominaba ´primo´) pretendían".

Aparecen la "culpa" y el síndrome post-aborto
Susan B. Anthony (1820-1906) fue una de las principales colaboradoras de Elizabeth Cady Stanton en el movimiento sufragista, y una de las más célebres organizadoras pioneras del feminismo, no sólo en Estados Unidos, sino también en Europa. En homenaje a su nombre existe la Susan B. Anthony List, un grupo de influencia que busca la elección de mujeres provida para cargos públicos, con objeto un día de revertir la legalización del aborto en el país.



Susan B. Anthony: "Culpable", "peso", "crimen"...

En un artículo que firmó con sus iniciales, pero que la mayor parte de los investigadores -explica Sarah Terzo- consideran suyo (se publicó en The Revolution, el periódico de su amiga y colaboradora), decía esto sobre la culpabilidad de la mujer en el aborto: "¿Culpable? Sí. No importa cuál sea el motivo, si el apego a una vida cómoda o el deseo de evitar sufrimientos al inocente no nacido, la mujer que comete el crimen es terriblemente culpable. Pesará sobre su conciencia toda la vida, amargará su alma hasta la muerte. Pero es triplemente culpable quien, por satisfacción egoísta, desoyendo las peticiones de ella, indiferente al destino que le aguarda a ella, la conduce a una desesperación que la empuja a ese crimen".

Y en un discurso de 1875 citaba el aborto junto a otros males ("rupturas del compromiso, divorcios, adulterios, bigamias, seducciones, violaciones, asesinatos de esposas, asesinatos de amantes, abortos, infanticidios") como prueba de "la incapacidad de los hombres para acabar con estos males sociales monstruosos".

El aborto, agresión del hombre

El resumen de los testimonios aportados es claro: las pioneras del feminismo consideraban monstruoso que una madre matara a su hijo fuesen cuales fuesen las circunstancias de su concepción. Veían el aborto como (la mayor parte de las veces) una agresión del hombre a la mujer, causándole un doble daño -como mujer y como madre- para librarse él de un problema. Y condenaban a una sociedad que, abocando a una estigmatización sin límites a la madre soltera, la empujaba al aborto.

Porque, como se ha visto, no ahorraban calificativos: ni hacia el crimen, ni hacia sus responsables.

[Lea también: Las 10 frases más reveladoras que se les escaparon a médicos abortistas]
 http://www.religionenlibertad.com/las-pioneras-feministas-odiaban-el-aborto-y-dirigian-palabras-muy-duras-40982.htmduras

miércoles, 26 de abril de 2017

Venta de órganos de bebés abortados

Un informe emitido por la Comisión de Investigación del Congreso de Estados Unidos ha demostrado que Planned Parenthood se lucra con la venta de los órganos procedentes de los cadáveres de los bebés abortados.
Planned Parenthood, la mayor multinacional abortista en Estados Unidos, obtiene beneficios con la venta ilegal de órganos humanos. Así lo señala un informe del Congreso, que investiga a la mencionada empresa por tráfico de órganos.

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Durante los últimos meses se han ido revelando una decena de vídeos, grabados con cámara oculta por la asociación Centro para el Progreso Médico, que demostraban las barbaridades que hace Planned Parenthood.
En estas imágenes se puede ver a directivos de la industria abortista admitiendo que, en las clínicas abortistas, después de descuartizar y desmembrar a los bebés, se venden sus órganos a universidades y empresas de investigación científica.

El Congreso confirma los beneficios de Planned Parenthood

El informe, emitido por el Congreso estadounidense, confirma que en las clínicas de Planned Parenthood se viola la ley federal que prohíbe la venta de órganos humanos. Los investigadores del gigante del aborto ha conseguido información interna de la empresa, y, sumando el resto de las pruebas, ha concluido que, en las clínicas abortistas, se obtienen beneficios con partes humanas de bebés abortados.
Marjorie Dannenfelser, líder provida, afirma que “la industria del aborto vende corazones, hígados, cerebros, manos y otros órganos a una empresa intermediaria dentro de sus instalaciones”
El informe oficial revela que una de cada cinco clínicas dedicadas al aborto en territorio americano vende las partes de los bebés desmembrados. La líder provida Marjorie Dannenfelser, afirma que “la industria del aborto vende corazones, hígados, cerebros, manos y otros órganos a una empresa intermediaria dentro de sus instalaciones”.
La versión de la presidenta de Planned Parenthood, Cecile Richards, de que los órganos son “donados” a las universidades y empresas de investigación científica ha sido desmentida por el comité del Congreso, donde se ha demostrado que esta práctica se traduce en beneficios económicos para la Multinacional.

La contabilidad de Planned Parenthood

El Comité analizó la contabilidad de las clínicas de Planned Parenthood y determinó que los ingresos se justificaban como una compensación económica por la extracción de los órganos de los fetos abortados. Se supone que estos fetos iban a ser “donados” posteriormente a las universidades y empresas de investigación.

Extracto del documento donde se pueden ver los beneficios que pueden generar partes de bebés.
Extracto del documento donde se pueden ver los beneficios que pueden generar partes de bebés. / Congreso de los EE UU
Sin embargo, el comité del Congreso ha señalado que esto no supone un gasto adicional para las clínicas y que, por tanto, estos ingresos son “puro beneficio” para Planned Parenthood, violando así la ley de tráfico de órganos.El documento justifica así esta decisión señalando que “sacar provecho de la aquisición o transferencia de cualquier tejido fetal viola el Título 42 USC 289 G-2 que prohíbe la transferencia de tejido fetal“.
 http://www.actuall.com/vida/el-congreso-de-los-ee-uu-confirma-que-planned-parenthood-se-lucra-con-el-trafico-de-organos/

jueves, 20 de abril de 2017

Sobrevivió con veinticuatro semanas de gestación

Nació muerto, medía 15 centímetros, pero los doctores lo revivieron y hoy es así…

La madre se llama Skye Rance, tenía 17 años cuando quedó embarazada. El problema comenzó casi desde el principio de su gestación, el médico le advirtió que tenía amenaza de aborto.  El novio al enterarse de que sería padre, le propinó una golpiza terrible a la chica, los doctores le dijeron que el riesgo de aborto había aumentado demasiado, así que lo mejor sería provocarle el parto, pero ella se negó, pues no perdía la esperanza de convertirse en madre.  Pero a las 24 semanas, Skye sintió un dolor insoportable en el estómago, su fuente se rompió y pensó que perdería a su bebé. Su madre la llevó a emergencias y al ver el estado de salud de la chica las enfermeras la trataron inmediatamente, pero apenas llegó al ascensor no pudo aguantar más, las enfermeras quedaron sorprendidas ¡Estaba dando a luz en el ascensor del hospital!
Las enfermeras asistieron a la joven, pero el bebé no presentaba señales de vida, no se movía y no parecía que respirara tampoco, pues su bebé apenas medía 15 centímetros, no se había formado bien. Aun así, los doctores hicieron todo lo posible por revivir a la pequeña y tras varios intentos, escucharon un débil llanto. Inmediatamente las enfermeras llevaron a la pequeñita a la incubadora para darle el tratamiento necesario. El problema era que la niña tenía una rara condición en el corazón que no se había terminado de formar, tenía un agujero que no permitía que la sangre circulara correctamente, y sus ojos eran muy sensibles, podía quedarse ciega; los doctores tuvieron que someterla a cirugía para corregir esto, de lo contrario la pequeña moriría.

La pequeña a quien llamaron Tansy, recibió en total 30 transfusiones de sangre y una operación en las córneas. Pero valió la pena, porque después de 13 horas de estar en el quirófano, la pequeña se encontraba estable, y al cabo de unas semanas, pudo ir a casa con su madre. Ahora Skye no deja de tomarse selfies con su pequeña Tansy y no puede estar más feliz, pues cuando ve los ojos azules de su bebé, se da cuenta que la vida le ha regalado algo precioso que debe cuidar. MiHijomiTesoro
 https://rescatadores.live/2017/04/17/nacio-muerto-media-15-centimetros-pero-los-doctores-lo-revivieron-y-hoy-es-asi/

lunes, 10 de abril de 2017

Perdió el Nobel por defender la vida

MADRID, 12 Feb. 16 / 04:16 am (ACI).- Birthe Lejeune es la viuda de uno de los genetistas más importantes de la historia: Jerome Lejeune, descubridor en 1958 de la trisomía 21, la causa del Síndrome de Down. En Barcelona (España) para la presentación de la Fundación Jerome Lejeune narró a ACI Prensa la importante labor de defensa de la vida que llevó a cabo su esposo y cómo esa labor generó que el mundo le diera la espalda por alzar su voz contra el aborto.
Su postura a favor de la vida desde la concepción hizo que su candidatura al premio Nobel de Medicina en 1970 no saliera adelante, a pesar de la enorme importancia de su descubrimiento.
Birthe Lejeune explica que el descubrimiento de su esposo lo hizo muy feliz, ya que había investigado durante muchos años para lograrlo, pero sufrió una enorme decepción cuando vio que los gobiernos utilizaban la detección del Síndrome de Down para abortar a estos niños, y no para contribuir en el tratamiento de esta discapacidad.
“En la primera ley del aborto en Francia, el único caso que en el que se aceptaba el aborto era si existía la trisomía 21. Finalmente esta ley no salió adelante, pero sí salieron otras en las que se utilizó el Síndrome de Down para legitimar la muerte de estos niños”, precisa.
Por eso su esposo dedicó el resto de su vida a la investigación de este síndrome y de otras enfermedades mentales. En definitiva, trabajó muy duro para intentar devolverles la dignidad a estos pequeños.
“Mi esposo siempre intentó ayudar a las madres embarazadas de niños con síndrome de Down. Simplemente le diría: Es tu hijo”, explica a ACI Prensa.
De hecho, recuerda como un padre reconoció ante el científico que durante años se había avergonzado de su hija que tenía trisomía 21, pero algo cambió su visión.
“Este señor le dijo a Jerome que por mucho tiempo no había aceptado la enfermedad de su hija, no la quería. Pero tras la muerte de su esposa, él había sido consciente del grandísimo amor que esta niña regalaba a todos, también a él todos los días. ‘Ahora ella es toda mi vida, no sé qué haría sin mi hija’, decía el padre”.
Según precisa la señora Lejeune, “la grandísima mayoría de los padres de niños con síndrome de Down aman enormemente a sus hijos”.
“Tras oponerse a la ley del aborto, de repente hubo un apagón: dejó de recibir donaciones y ayudas económicas para su investigación. No podía escribir en los medios de comunicación y no lo invitaban a las televisiones ni tampoco a congresos internacionales en los que durante años había sido el ponente principal”, prosigue.
Ante esta difícil situación, el experto genetista no tomó este rechazo como algo personal aunque muchos de los que le dieron la espalda por su defensa de la vida eran amigos cercanos.
“En más de una ocasión en congresos sobre genética advirtieron que si invitaban a Lejeune los boicotearían”, precisa.
Birthe Lejeune relata a ACI Prensa que “Jerome solía decir que era una reacción humana y me animaba a hacer como que no sabíamos que habían sido algunos amigos quienes le habían vuelto la espalda. Él decía: ‘No creo que vayan contra mi, sino que no tienen el valor de defenderme’”.
A pesar del grandísimo sufrimiento que le provocó el rechazo de la comunidad científica, el profesor Lejeune siempre afirmó: “no estoy en contra de nadie, de ninguna persona, pero sí en contra de algunas de las ideas de esas personas”.
Cuando estuvo solo, desde el Vaticano llegó un gran reconocimiento a su trabajo. El Papa San Juan Pablo II lo nombró miembro de la Pontificia Academia para la Vida Vaticano y posteriormente se forjó una gran amistad con el Papa polaco.Durante la Jornada Mundial de la Juventud en París en 1997, Karol Wojtyla quiso visitar la tumba de su amigo el profesor Lejeune.
“A pesar de que le aconsejaron que no lo hiciera, San Juan Pablo II quiso ir hasta el cementerio y rezar en la tumba de mi esposo. Ellos eran buenos amigos. Nos invitó a la familia más cercana a que estuviéramos allí”, recuerda la esposa agradecida y orgullosa.
Jerome Lejeune falleció en 1994 y en junio de 2007 se inició su causa de beatificación.
El proceso diocesano se cerró en abril de 2012 en la Catedral de Notre Dame de París y ahora se espera un milagro obrado por su intercesión.
Actualmente su legado en la investigación continúa en Francia, Estados Unidos y España a través de la Fundación Jerome Lejeune.
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